La Defensora de la Ciudadanía de Girona, Marta Alsina, ha denunciado en su memoria anual el uso fraudulento de tarjetas de aparcamiento de movilidad reducida por parte de personas fallecidas. Esta práctica, confirmada tras una queja ciudadana y la colaboración de la Asociación de Multicapacidades, genera un agravio directo a quienes realmente necesitan estos espacios.
Alsina propuso modificar el sistema de control sobre la vigencia y titularidad de estas autorizaciones. La defensora instó a establecer mecanismos que faciliten la información entre administraciones para mantener los datos actualizados y evitar abusos derivados de la ignorancia o la mala fe. El documento registra además una queja por disconformidad con las sanciones impuestas por este tipo de infracciones.
En el caso concreto analizado, se multó con 200 euros por estacionamiento incorrecto y con 301 euros por uso fraudulento de la tarjeta correspondiente.
"Continuar sancionando y denunciando los casos en que la ciudadanía utiliza fraudulentamente y abusa de las autorizaciones"
Marta Alsina dejó claro que la Policía Municipal debe mantener esta línea de actuación frente al abuso de estas autorizaciones. No obstante, respecto al caso sancionado, la defensora remarca que no hubo mala intención ni ánimo de lucro por parte del afectado. Las autorizaciones generan problemas especialmente cuando el titular no es conductor y debe viajar dentro del vehículo. La ordenanza municipal fija multas de 200 euros por aparcar en zonas exclusivas sin estar autorizado, mientras que el uso fraudulento comporta una sanción de entre 301 y 6.000 euros según otra normativa.
Según cifras facilitadas por el Ayuntamiento, en 2024 se impusieron 921 multas por aparcar en espacios reservados para vehículos de personas con movilidad reducida. La memoria fue presentada este lunes en un pleno extraordinario, aunque la defensora no detalló este caso concreto durante la sesión.