La Policía Nacional ha detenido a dos hombres de 34 y 60 años en Palafrugell y Corçà por tenencia de pornografía de menores, en una investigación que arrancó tras recibir avisos sobre descargas de archivos sexuales de menores realizadas de forma constante durante 2025.
El caso de Palafrugell concentra el aspecto más grave de la operación. Los agentes no solo sitúan al sospechoso ante la descarga y visualización de ese material, sino también ante pagos para intentar mantener relaciones sexuales con una menor del continente americano, aunque ese encuentro no llegó a producirse.
Un juzgado ordenó registros en Palafrugell y Corçà tras confirmar los avisos
La investigación comenzó cuando la Policía Nacional recibió información remitida por una asociación colaboradora con Google. Ese aviso apuntaba a descargas reiteradas de archivos sexuales de menores y llevó a los agentes a verificar los datos antes de pedir medidas judiciales.
Con esa confirmación, un juzgado autorizó el registro de las viviendas de los dos sospechosos, una en Palafrugell y otra en Corçà. La operación terminó con la detención de ambos hombres por tenencia de pornografía de menores.
Durante las entradas, los agentes intervinieron equipos informáticos y otros dispositivos que ahora analiza la Unidad de Análisis de la Policía Nacional. Ese examen forense ha permitido constatar por ahora que el arrestado en Corçà tenía una cantidad menor de archivos.
El detenido en Palafrugell pagó para contactar con una menor y trató de crear imágenes con IA
En el registro practicado en Palafrugell, la Policía Nacional detectó que el detenido estaba suscrito a plataformas de streaming en las que visualizaba contenido pedófilo, a veces en directo. Los investigadores también le atribuyen pagos para intentar mantener relaciones sexuales con una menor de América, aunque la cita no llegó a materializarse.
Además, los agentes encontraron en sus dispositivos archivos de contenido sexual ilegal de menores, incluidos lactantes, una descripción que la propia Policía Nacional recoge al detallar el material intervenido.
Junto a ese contenido, la investigación también sitúa al sospechoso ante intentos de generar imágenes de menores con aplicaciones de inteligencia artificial. El programa activó un bloqueo preventivo al detectar que no estaba autorizado para ese uso.
La Policía Nacional recuerda que descargar o almacenar este material constituye un delito tipificado en el Código Penal. La pena prevista puede alcanzar hasta un año de prisión y multas en este tipo de conductas.
Los agentes añaden que, si una descarga de este material se produce de forma involuntaria o por error, existe obligación de comunicarlo a las autoridades. El análisis forense de los equipos intervenidos en Palafrugell y Corçà sigue en manos de la Unidad de Análisis, que ya ha determinado que el investigado de Corçà almacenaba menos archivos que el arrestado en Palafrugell.