El colectivo de técnicas de educación infantil que trabaja en escuelas rurales agregadas ha denunciado una situación de precarización laboral, fraude de ley y menoscabo institucional en varios centros de Cataluña, con especial incidencia en la demarcación de Girona, donde el grupo está formado por unas 50 profesionales. En el conjunto del territorio catalán, el colectivo reúne a unas 200 TEEI.
Las trabajadoras sostienen que están contratadas como personal de soporte pese a que desarrollan tareas educativas directas y continuadas dentro de las aulas. Aseguran que esta situación las coloca en una posición laboral y salarial inferior a la de otras profesionales que realizan funciones equivalentes en escuelas infantiles del Departament d'Educació.
Denuncian funciones que no corresponden a su categoría
Entre las tareas que exponen como impropias de su categoría figuran el monitoraje de comedor, dormitorio y permanencias, además de la programación, el desarrollo y la evaluación educativa de los grupos de I1 e I2. El colectivo considera que estas funciones van más allá del encaje contractual con el que han sido incorporadas.
Las profesionales cifran en unos 800 euros brutos mensuales la diferencia salarial respecto a las educadoras de las escuelas infantiles del Departament d'Educació. Esa brecha, remarcan, se mantiene aunque la titulación sea la misma y el trabajo diario sea equiparable.
"Tenemos exactamente la misma titulación pero cobramos 800 euros menos por hacer el mismo trabajo; además, ellas tienen mejores instalaciones y son tutoras de un único grupo, mientras que nosotras tenemos niños de I1 e I2 mezclados, es decir, niños que aún no caminan con otros que ya corren y hablan" - técnica de educación infantil de una escuela rural del Ripollès
Falta de sustituciones y dificultades en el día a día
Otro de los puntos que el colectivo sitúa en el centro de la denuncia es la falta de sustituciones cuando una trabajadora coge la baja médica. Las TEEI alertan de que esa ausencia de relevo repercute directamente en la atención dentro de aulas que, en algunos casos, tienen una capacidad de entre 10 y 13 niños.
También cuestionan el tipo de apoyo que reciben cuando necesitan refuerzo. Explican que, en ocasiones, se envía a un maestro del centro sin formación específica para atender a niños de estas edades en cuestiones básicas de cuidado.
"Una de las cosas que más nos preocupa es que, cuando necesitamos un apoyo, el Departament d'Educació nos envía un maestro de la escuela que no sabe cambiar pañales ni tratar con niños" - técnica de educación infantil de Girona
Reclaman cambios al Departament d'Educació
El colectivo pide al Departament d'Educació una equiparación salarial y de categoría profesional, además de una definición clara de funciones para evitar que se les asignen responsabilidades que consideran ajenas a su puesto. También reclama sustituciones inmediatas en caso de baja para garantizar la continuidad del servicio y la atención adecuada a los menores en las escuelas rurales agregadas.
La reivindicación pone el foco en un modelo de funcionamiento que, a juicio de estas profesionales, se sostiene con plantillas infradotadas y con una clasificación laboral que no se corresponde con las tareas reales que desempeñan cada día en las aulas.