Maria de las Mercedes Ribera, fundadora de la primera escuela de danza de Girona, murió ayer a los 111 años. Su trayectoria quedó ligada durante décadas a la formación de bailarines en la ciudad, donde impulsó en 1952 un centro pionero en la Rambla bajo el nombre de Escola de Dansa Mercedes Ribera.
Ribera había nacido en Barcelona el 1 de diciembre de 1914. Estudió enfermería y, al mismo tiempo, se formó en danza con profesoras como Marina Noreg, a la que se identifica como bailarina rusa. Antes del inicio de la Guerra Civil asistió a los Ballets Rusos del Liceu, una experiencia que marcó su interés por esta disciplina.
De la enfermería a la creación de una escuela pionera en Girona
Tras la Guerra Civil fue enfermera voluntaria en el Hospital Clínic. Más adelante trabajó como secretaria de una empresa y como asistente social de Nestlé. Su salto definitivo al mundo de la enseñanza de la danza llegó cuando conoció que en Girona existía interés por contar con un centro de este tipo.
En 1952 abrió la primera escuela de danza de la ciudad en la Rambla de Girona. Al final del primer curso organizó un Festival de Danza en el Teatre Municipal de Girona, una cita que con el tiempo se convirtió en tradición.
Una carrera vinculada a la docencia y a la proyección internacional
Ribera compaginó la enseñanza con la presidencia de la primera Associació de professors de dansa. También puso en marcha una segunda escuela de danza en Barcelona, que sigue abierta.
Su actividad la llevó a viajar para incorporar nuevas coreografías. El primero de esos destinos fue Rusia, país que visitó en 1960. Después amplió sus estancias y contactos en lugares como Londres, Japón, Israel y Oriente Medio.
La memoria de una vida en tres personajes
A los 104 años publicó la biografía "Tres vidas". En ese libro relató su historia a través de tres chicas llamadas Bibi, Irenen y Tina.
Con su muerte desaparece una figura vinculada al arranque de la enseñanza reglada de la danza en Girona y a una etapa clave de la vida cultural de la ciudad.