Un hombre de 53 años lucha por su vida en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitari MútuaTerrassa tras sufrir un grave accidente con patinete eléctrico el pasado miércoles. Los hechos ocurrieron hacia las 13.30 horas en la rambla d'Ègara, justo en la confluencia con la calle de Volta, a escasos metros del Mercat de la Independència.
La víctima circulaba en sentido sur por la calzada cuando la rueda delantera de su vehículo impactó contra un bache de considerable tamaño. El golpe provocó una caída violenta que dejó al usuario inconsciente varios metros más adelante, según relató su hermano al Diari de Terrassa.
El asfalto cede y provoca una caída brutal
Las lesiones fueron inmediatas y de extrema gravedad. El afectado sufrió una contusión pulmonar, fractura de clavícula y costilla, además de un severo derrame cerebral. Testigos presenciales describieron una escena dramática donde el hombre comenzó a convulsionar y perdió abundante sangre por el oído.
Varios agentes de policía local y una enfermera que transitaba por la zona prestaron los primeros auxilios antes de la llegada del SEM. Le colocaron la cabeza de lado para que no se ahogara con su propia sangre, explicó el familiar sobre la actuación de los socorristas improvisados.
Trasladado inicialmente a la planta de semicríticos, el estado clínico del paciente empeoró rápidamente. Los médicos tuvieron que ingresarle en la UCI, donde estudian inducirle un coma terapéutico. El equipo facultativo no descarta una intervención quirúrgica urgente si la hemorragia interna no se detiene.
Una reparación exprés cuestiona el mantenimiento
El hermano de la víctima denunció públicamente el estado de conservación del asfalto en esa vía. Aseguró que el bache llevaba presente mucho tiempo y alcanzaba los siete centímetros de profundidad. Como prueba de la negligencia administrativa, señaló que los operarios municipales repararon el desperfecto al día siguiente del siniestro.
"Nadie ha hecho nada." - Hermano de la víctima, testimonio recogido por Diari de Terrassa
El familiar detalló que la arreglo fue tan rápido que duró apenas 42 segundos, lo que sugiere una solución superficial que no habría corregido el defecto de fondo. Insistió en que su hermano circulaba correctamente y respetaba todas las normas de tráfico.
La indignación de la familia trasciende el aspecto médico. El hermano lanzó una pregunta directa a las autoridades responsables del viario: ¿Tenemos que esperar a que una persona esté a las puertas de la muerte para arreglar un agujero? Considera que la situación es injusta y exige responsabilidades.
El caso reabre el debate sobre el estado de las vías urbanas en Terrassa y la seguridad de los usuarios de movilidad personal. La víctima permanece ingresada bajo estricta vigilancia médica mientras se evalúa la evolución del traumatismo craneoencefálico.