La Generalitat de Catalunya ha fijado entre 2034 y 2041 la entrada en servicio de la Línia Orbital Ferroviària, una conexión de 120 kilómetros entre Vilanova i la Geltrú y Mataró que evitará el paso por Barcelona y cruzará el Vallès. El proyecto, presentado este lunes al mediodía por el president Salvador Illa en Sant Sadurní d'Anoia, prevé 23 estaciones nuevas y una inversión de 5.200 millones de euros.
La principal novedad es que una parte de la nueva movilidad llegará antes que la propia línea completa. En 2032 ya se podrá viajar de Terrassa a Martorell sin pasar por Barcelona, aunque será necesario hacer transbordo en Barberà, mientras que el despliegue íntegro de la orbital no concluirá hasta 2041.
El primer tramo unirá Terrassa y Granollers en 2034
La primera fase en entrar en servicio conectará Terrassa y Granollers y enlazará las tres capitales del Vallès. Para hacerlo, la Generalitat aprovechará parte de las vías actuales de la R4 entre Terrassa y Sabadell y después usará tramos de la R3, que se desdoblarán.
Además, el proyecto incluye nuevas vías entre Sabadell Nord y Santa Perpètua, con paso por Barberà, y entre Montmeló y Granollers. En ese recorrido se construirán las estaciones de Sabadell Can Llong, Can Llobet, Santiga, Montmeló Nord y Terrassa Oest a Can Boada, donde también habrá cocheras y taller.
En paralelo, durante los próximos seis años la Generalitat reforzará la R8 con una actualización de la infraestructura y un aumento de frecuencias. Esa línea también ganará peso como pieza de conexión de la futura orbital.
La línea sumará 68 kilómetros nuevos y tres intercambiadores
Del total de 120 kilómetros previstos, 68 serán de nueva construcción y 52 aprovecharán tramos ya existentes de las líneas R3, R4 y R8. La Línia Orbital Ferroviària se ha diseñado para enlazar corredores que hoy obligan a pasar por Barcelona en muchos desplazamientos entre comarcas metropolitanas.
El esquema incorpora tres intercambiadores con otras líneas ferroviarias. Estarán en Hospital General para enlazar con la S1, en Volpalleres con la S2 y en Riu Sec con la R4.
El Govern sitúa el área de influencia del proyecto en 3,2 millones de personas y calcula 30 millones de viajes anuales y 29.000 vehículos menos cada día en la red viaria. La infraestructura se integrará en la Estratègia Ferroviària de Catalunya para la movilidad de la Regió Metropolitana de Barcelona.
Martorell, Mataró y Vilanova entrarán después en un calendario hasta 2041
El tramo entre Mataró y Granollers está previsto para 2037 y será íntegramente de obra nueva. Tendrá estaciones en Granollers Sud-La Torreta, La Roca, Argentona y tres más en Mataró.
Más tarde llegará la conexión entre Terrassa y Martorell, fijada para finales de 2040. Ese sector unirá el Vallès con el Baix Llobregat mediante unos 15 kilómetros de vía nueva siguiendo el trazado del Quart Cinturó, con paradas en Viladecavalls, Esparreguera, Abrera y tres estaciones en Martorell.
El último tramo en completarse será el de Vilafranca a Vilanova i la Geltrú, previsto para 2041 y con trazado completamente nuevo por Canyelles, Sant Pere de Ribes y Garraf. Un acuerdo con Esquerra Republicana de Catalunya para desbloquear los presupuestos permitirá ejecutar el tramo entre Santa Perpètua de Mogoda y Terrassa, también con horizonte de 2041.