La Generalitat ha aprobado un segundo plan de choque de 21,5 millones de euros para reforzar el transporte interurbano en autobús, con mejoras directas en el Vallès Occidental y una actuación sobre más de cincuenta corredores de toda Cataluña. Entre los tramos incluidos figuran las conexiones entre el Vallès Occidental y Barcelona, sometidas en los últimos meses a una fuerte presión de demanda.
El Govern plantea esta medida para incrementar frecuencias y capacidad en los corredores más saturados. El objetivo es absorber el aumento de viajeros que se ha desplazado hacia el autobús, especialmente en las líneas que conectan Terrassa y otros municipios de la comarca con la capital catalana.
Más presión en las líneas del Vallès Occidental
Las conexiones entre el Vallès Occidental y Barcelona arrastran el impacto de la crisis de Rodalies. En este contexto, miles de vecinos de Terrassa y de la comarca han optado por el autobús en los últimos meses, una situación que ha llevado varias rutas al límite de su capacidad.
La consecuencia es directa en el servicio diario. Algunas líneas circulan ya con una ocupación máxima y hay pasajeros que no pueden subir por falta de plazas. La intervención aprobada por la Generalitat busca precisamente aliviar esa saturación con más expediciones y una mayor oferta de asientos en los corredores con más demanda.
Concesiones hasta 2034 a cambio de renovar la flota
El plan va ligado a un acuerdo con las empresas operadoras para alargar las concesiones hasta 2034. A cambio, las compañías deberán asumir la renovación de la flota de autobuses, una operación valorada en 762 millones de euros.
Ese coste no saldrá de las arcas públicas, sino de las empresas que quieran mantener sus líneas. Las operadoras que no acepten estas condiciones deberán concursar en 2028, dentro del nuevo marco previsto por la Generalitat.
Objetivo para 2029
El calendario fijado por la administración autonómica sitúa en 2029 el horizonte para que el 75% de los autobuses de la red sea eléctrico o híbrido. En la actualidad, la implantación de este tipo de vehículos sigue siendo muy limitada, con apenas una treintena en toda la red.
La combinación del plan de choque, la ampliación de concesiones y la renovación de flota pretende dar respuesta al aumento de usuarios y acelerar la modernización del servicio interurbano. En comarcas como el Vallès Occidental, donde la presión sobre las conexiones con Barcelona se ha disparado, la medida busca estabilizar la oferta a corto plazo y llegar a 2029 con una red más amplia, menos saturada y con una flota más limpia.