Decenas de personas se han atrincherado este miércoles en la entrada del número 60 de la calle de Buenos Aires, en Barcelona, para impedir el desalojo de Olalla, una vecina con tres hijos menores que vive en la finca desde hace nueve años. Un juez ha ordenado por segunda vez el lanzamiento a petición de la propiedad, New Amsterdam Developers, y ha encargado su ejecución a los Mossos d'Esquadra como policía judicial.
La tensión del caso está en el destino que la propiedad atribuye al piso. Mientras Olalla tiene la vulnerabilidad acreditada y arrastra meses sin pagar el alquiler por problemas económicos prolongados, la empresa ha pedido recuperar la vivienda para alquilarla por habitaciones. En el perfil de Idealista de la compañía, New Nomad, figuran al menos tres anuncios en ese mismo número 60 con precios de entre 950 y 980 euros al mes.
La presión vecinal ya frenó un primer intento de lanzamiento
La semana pasada ya hubo un intento de desalojo en la finca, pero la movilización del vecindario logró detenerlo. Ahora, el juzgado ha vuelto a activar el lanzamiento y la concentración se ha repetido desde primera hora ante la entrada del edificio.
En ese mismo inmueble, la propiedad tiene su sede central. La solicitud remitida a los juzgados incluye además la intervención de la BRIMO para garantizar el acceso de la comitiva judicial y ejecutar el desalojo.
El conflicto encaja en una presión más amplia sobre el alquiler de habitaciones en la capital catalana, donde el alquiler de una habitación ya absorbe más de la mitad del sueldo joven en la ciudad.
El sindicato sostiene que la propiedad vacía pisos para dividirlos
El Sindicat de l'Habitatge enmarca el caso de Olalla en una estrategia más amplia dentro de la finca. El colectivo asegura que la propiedad busca recuperar viviendas ocupadas por inquilinos antiguos para reorganizarlas y ofrecerlas por habitaciones.
"Lo mismo que con los demás: vaciarlos de vecinos, dividirlos por habitaciones, ofrecerlos en portales inmobiliarios y multiplicar el precio del alquiler. En definitiva, hacer negocio con el derecho a la vivienda" - Sindicat de l'Habitatge
La operación que describe el sindicato conecta con otros conflictos recientes por lanzamientos en la ciudad, como un desalojo en el Raval vinculado al destino posterior de los pisos.
Olalla reside en el número 60 de la calle de Buenos Aires desde hace nueve años y vive allí con tres hijos menores. Los anuncios localizados en el perfil de New Nomad ofrecen al menos tres habitaciones en esa misma finca por precios de entre 950 y 980 euros mensuales.