Un hombre murió asesinado este sábado en el barrio de la Marina de Port, en Barcelona, en un nuevo crimen que ha reabierto el choque político sobre la seguridad en la ciudad.
La tensión aparece en la cifra que ya manejan los grupos de la oposición municipal. Daniel Sirera, presidente del grupo del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, sostuvo que se trata del quinto asesinato del año en la capital catalana y acusó al alcalde, Jaume Collboni, y al presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, de no garantizar la seguridad.
Junts y PP elevaron la presión sobre Collboni tras el crimen
Jordi Martí Galbis, presidente del grupo municipal de Junts per Catalunya, reclamó la comparecencia urgente de Collboni después del asesinato en la Marina de Port. El dirigente de Junts describió la situación en Barcelona como “dantesca”.
"Barcelona se ha convertido en una ciudad donde todo es posible, con homicidios, delincuencia organizada, capital de la droga y refugio internacional de mafias" - Jordi Martí Galbis, presidente del grupo municipal de Junts per Catalunya, Ayuntamiento de Barcelona
Sirera vinculó el crimen a un deterioro de la seguridad en la ciudad y situó el caso dentro de una secuencia más amplia al hablar del quinto asesinato del año. Además, el líder municipal del PP pidió la dimisión de Albert Batlle, concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona.
El PP reclamó también más policía, más autoridad y una política de tolerancia cero contra los delincuentes.
Vox comparó la etapa de Collboni con la de Colau
Gonzalo de Oro, presidente del grupo municipal de Vox, aseguró que Collboni ha hecho de Barcelona una ciudad más insegura que en la etapa de Ada Colau. En su crítica, acusó a ambos de haber dejado las calles en manos de los criminales y de haber dejado indefensos a los vecinos.
"Collboni ha conseguido que Barcelona sea más insegura que con Colau" - Gonzalo de Oro, presidente del grupo municipal de Vox, Ayuntamiento de Barcelona
La oposición de derechas endureció así su discurso pocas horas después del crimen en la Marina de Port. Vox defendió que Barcelona necesita orden y “mano de hierro” y presentó a su partido como la formación capaz de aplicar ese giro.
Entre las peticiones más concretas formuladas tras el asesinato, Daniel Sirera reclamó la salida de Albert Batlle al frente de la concejalía de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona.