Catalunya registra una media de dos tirotejos por semana y en 2025 estos incidentes han aumentado un 35%. El repunte coincide, sin embargo, con una caída de los homicidios cometidos con arma de fuego y de los narcoasaltos, según explicó Ramon Chacón, jefe de la Comissaria General d'Investigació Criminal de los Mossos d'Esquadra.
La paradoja que describió el mando policial es que hay más armas y más disparos, pero no más ataques mortales con ese tipo de armamento. Chacón vinculó ese cambio al mercado de la marihuana, que ha extendido la tenencia de armas entre delincuentes que antes no las usaban y que ahora las adquieren para defenderse o para intimidar.
Chacón atribuye el aumento al negocio de la marihuana
En una entrevista en Catalunya Ràdio, Chacón sostuvo que el fenómeno de la marihuana ha introducido más armas de fuego en el mundo delictivo. También precisó que algunos implicados en ese entorno criminal las compran para protegerse de los narcoasaltos.
"El fenómeno de la marihuana ha provocado que en el mundo delictivo haya más armas de fuego, que determinados delincuentes que no las usaban ahora necesiten comprarlas para defenderse de los narcoasaltos" - Ramon Chacón, jefe de la Comissaria General d'Investigació Criminal, Mossos d'Esquadra
El responsable de la CGIC añadió que la exhibición de fuerza pesa tanto como el uso práctico del arma. En su descripción, muchos disparos buscan intimidar o marcar territorio más que alcanzar a un objetivo concreto.
Ahí situó escenas que, a juicio del mando policial, muestran una extensión del arma de fuego fuera de los ajustes entre grupos criminales. Chacón dijo que los Mossos d'Esquadra han detectado una banalización de ese uso, con disparos al aire tras la victoria de un equipo de fútbol o durante celebraciones de Año Nuevo.
La Guàrdia Urbana reclama armas largas tras el decomiso de 12 fusiles
En paralelo, el sindicato SIP-Fepol de la Guàrdia Urbana ha pedido que las policías locales puedan usar armas largas. Su argumento es que el reglamento de armas que rige para esos cuerpos es de 1993 y solo autoriza armas cortas.
Daniel Bernalte, secretario general del sindicato, aseguró que los agentes municipales no están preparados para este tipo de delincuencia. Para sostener esa petición citó el decomiso de 12 fusiles de guerra intervenidos en la AP-7 por los Mossos d'Esquadra la semana pasada.
Los Mossos piden compartir datos balísticos con policías europeas
Frente a ese escenario, los Mossos d'Esquadra defienden una coordinación más estrecha con otros cuerpos policiales europeos para seguir el rastro de las mafias del narcotráfico. La propuesta pasa por compartir información balística con un sistema similar al que ya se utiliza con el ADN y las huellas dactilares.
Chacón resumió esa lógica con otra idea sobre la evolución del mercado criminal. "Todo el mundo quiere ser el que más intimida, el gran traficante", afirmó el jefe de la CGIC.
El sindicato SIP-Fepol fundamenta su reclamación en que el reglamento de armas de las policías locales vigente desde 1993 solo permite a esos cuerpos portar armas cortas.