La Policía Nacional ha expulsado a 21 ciudadanos extranjeros en situación irregular que operaban principalmente en Barcelona y su área metropolitana. El operativo, ejecutado por la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, ha permitido retirar del territorio a individuos con una amplia trayectoria delictiva.
Antecedentes graves
Los expulsados sumaban más de 170 antecedentes policiales por delitos contra el patrimonio. Las infracciones registradas incluían robos con fuerza o violencia, hurtos, delitos contra la salud pública, detenciones ilegales y tentativas de homicidio.
Las medidas se han tomado tras verificar la identidad y los antecedentes de cada individuo durante los controles realizados.
Siete de las personas expulsadas cuentan con antecedentes por malos tratos en el ámbito familiar y otra por agresiones sexuales. Algunas de estas personas se encontraban ingresadas en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Barcelona hasta la resolución del procedimiento.
Despliegue policial
En el operativo han participado agentes de la Policía Nacional de la comisaría de Cornellà de Llobregat y de Manresa, así como agentes de la policía autonómica. Se han llevado a cabo decretos de expulsión de la Subdelegación del Gobierno y una orden de expulsión de la autoridad judicial.
Los agentes solicitaron la autorización de todos los juzgados en los que estas personas contaban con causas pendientes. La Unidad Central de Repatriaciones fue el órgano responsable de ejecutar las repatriaciones finales.