Junio arrancará en Catalunya y en Barcelona con una previsión de temperaturas por encima de la media, en un contexto en el que el verano astronómico ni siquiera comenzará hasta el 21 de junio, con el solsticio. Los modelos estacionales de la NOAA y los semanales del Centre Europeu de Predicció a Mitjà Termini apuntan en la misma dirección para el conjunto del mes.
La principal paradoja llega desde el Mediterráneo occidental. Mientras el calendario todavía sitúa el inicio oficial del verano a finales de mes, el modelo estacional de la NOAA prevé temperaturas superiores a lo habitual en una zona donde el agua del mar ya registra valores propios de julio.
El ECMWF mantuvo el calor en la primera semana y en la del 8 de junio
El modelo semanal del centro europeo sitúa la primera semana de junio con temperaturas más altas de lo habitual en buena parte de Europa y del norte de África, un patrón que también incluye a Catalunya. Barcelona queda dentro de esa señal de anomalía cálida.
Después, la tendencia no desaparece. El ECMWF mantiene ese sesgo cálido para la semana del 8 de junio y también para el resto del mes, aunque algunos escenarios introducen matices en el corto plazo.
En esa ventana más inmediata aparece la principal cautela del pronóstico. Algunos modelos muestran dispersión y apuntan a una contención del calor durante la segunda mitad de la próxima semana, de modo que la evolución diaria todavía puede ajustarse.
La lluvia apuntó a valores normales salvo en el noreste de Catalunya
En precipitación, los modelos estacionales de la NOAA dibujan un junio con registros normales para un mes que ya suele ser seco. Eso aleja, por ahora, una señal amplia de lluvias claramente por encima de lo habitual.
El matiz territorial lo introduce de nuevo el centro europeo. Su modelo solo marca un indicador positivo claro de precipitaciones en el noreste de Catalunya durante la primera semana de junio.
Ese contraste entre calor generalizado y lluvia sin grandes excesos encaja con otras proyecciones de largo alcance sobre la estación, aunque los organismos meteorológicos insisten en que este tipo de herramientas exige prudencia por su margen de error.
La AEMET dio un 60% de probabilidad a un verano muy cálido en 2026
La AEMET ha publicado un avance para el verano de 2026 que refuerza la señal cálida. Su previsión asigna un 60% de probabilidad a un verano muy cálido y un 50% a que resulte lluvioso.
Con todo, los modelos estacionales tienen una fiabilidad limitada y su comportamiento solo puede comprobarse al cierre del periodo analizado. El balance final de junio será el que confirme si la anomalía cálida prevista para Catalunya y Barcelona acaba imponiéndose durante el mes.