El sistema informático del padrón ha colapsado este lunes en las oficinas de atención ciudadana de Barcelona, en una jornada marcada por largas colas para los trámites vinculados a la regularización extraordinaria. En algunos puntos de atención, la espera ha llegado a las tres horas, en un contexto de fuerte afluencia de personas que intentaban completar gestiones administrativas básicas.
La incidencia ha afectado de lleno a uno de los trámites clave para quienes quieren acogerse al proceso extraordinario impulsado por el Gobierno español. Para acceder a esta regularización, es necesario acreditar la permanencia en España desde el 1 de enero de 2026 y una estancia ininterrumpida de al menos cinco meses.
Retrasos en plena afluencia en las OAC
El colapso del padrón ha complicado la atención en las OAC de la capital catalana justo cuando se ha incrementado la demanda. La presión se ha dejado notar especialmente en las gestiones relacionadas con la documentación necesaria para regularizar la situación administrativa de miles de personas.
El Ejecutivo central calcula que 500.000 personas podrán beneficiarse de la regularización en España, 150.000 en Cataluña y al menos 24.000 en Barcelona. Esa previsión explica el volumen de usuarios registrado en las oficinas municipales durante la mañana.
Los informes de vulnerabilidad, pendientes hasta el 24 de abril
En paralelo, actualmente no se están emitiendo informes de vulnerabilidad social en la plaza de Sant Miquel. El Ayuntamiento prevé que a partir del 24 de abril estos documentos puedan solicitarse en las propias OAC o en el SAIER.
Desde el consistorio se trabaja ya en la puesta en marcha de un dispositivo específico para ayudar a ordenar las colas y aliviar la acumulación de personas en los puntos de atención. La intención es dar respuesta a una situación de alta demanda que, por ahora, está tensionando el servicio.
"pero hay que trabajar para que sean lo más humanas posibles" - Raquel Gil, regidora de Drets Socials
La jornada ha vuelto a evidenciar la dificultad de absorber en pocos días un volumen tan elevado de trámites en Barcelona, con esperas prolongadas y problemas técnicos en un servicio que resulta decisivo para quienes necesitan acreditar su arraigo y avanzar en el proceso de regularización.