El área metropolitana de Barcelona prevé extender al río Besòs en un plazo máximo de diez años el circuito de regeneración de agua que ya funciona en el Llobregat. El objetivo es reforzar el abastecimiento y reducir la dependencia de la lluvia en un sistema que durante la última sequera ya sostuvo una parte relevante del consumo.
La paradoja es que una de las piezas clave para garantizar agua potable ya no depende solo de embalses y acuíferos, sino de devolver agua depurada al río para volver a captarla más adelante. En el Llobregat, ese esquema llegó a aportar el 25% del suministro metropolitano y cerca de 1.500 litros por segundo en los momentos más críticos.
El Llobregat aportó el 25% del suministro en la última sequera
El modelo que ahora se quiere replicar parte de un circuito ya operativo en el Baix Llobregat. El agua residual pasa primero por la EDAR Baix Llobregat, después se regenera en la ERA Baix Llobregat y vuelve al cauce doce kilómetros aguas arriba, en Molins de Rei.
Desde ese punto, el agua recorre ocho kilómetros por el río. En ese trayecto completa una limpieza natural y contribuye a recargar los acuíferos antes de que la ETAP de Sant Joan Despí la capte para potabilizarla y distribuirla en la red metropolitana.
Durante la última sequera, ese sistema permitió desvincular una parte del consumo del uso directo de acuíferos y embalses. En los periodos más duros, el circuito llegó a aportar cerca de 1.500 litros por segundo al abastecimiento del área metropolitana.
La nueva ERA Besòs cerrará otro circuito con captación aguas arriba
Ahora la previsión pasa por levantar una instalación equivalente en el Besòs. La futura ERA Besòs se ubicará en el mismo complejo que la EDAR Besòs, en el Fòrum, dentro de un proyecto cuya definición técnica se está ultimando tras la aceleración de la planificación iniciada en 2023.
El esquema será similar al del Llobregat. Una tubería devolverá el agua regenerada aguas arriba del río para que después la capte la nueva ETAP Besòs y complete así un circuito de recirculación destinado al abastecimiento metropolitano.
Con la suma de la regeneración en las cuencas del Llobregat y del Besòs y la producción de la desalinizadora del Prat de Llobregat, Aigües de Barcelona calcula que el sistema podrá alcanzar un 70% de agua no convencional. Ese porcentaje marcaría un cambio en la estructura del suministro en episodios de escasez.
La nueva instalación del Besòs se proyecta en el complejo del Fòrum y debe replicar en un plazo máximo de diez años el circuito que hoy conecta la EDAR y la ERA del Baix Llobregat con la captación posterior en la ETAP de Sant Joan Despí.