El cierre de los juegos oficiales en Glòries desvía a las familias hacia la lámina de agua prohibida

El calor de Pascua llenó playas y parques de Barcelona. Las guinguetes del Bogatell colgaron el lleno y las familias usaron la lámina de Glòries pese a la prohibición, ante la falta de juegos oficiales.

25 de mayo de 2026 a las 18:45h
El cierre de los juegos oficiales en Glòries desvía a las familias hacia la lámina de agua prohibida
El cierre de los juegos oficiales en Glòries desvía a las familias hacia la lámina de agua prohibida

El calor adelantado del fin de semana largo de la segunda Pascua llenó este domingo las playas de Barcelona y empujó a decenas de familias y visitantes a buscar alivio también en la Clariana de Glòries. La afluencia se concentró en los espacios con sombra, las tumbonas y las guinguetes, con especial presión en la franja litoral.

La imagen más repetida apareció en Glòries, donde niños y adultos usaron de forma improvisada la lámina de agua para refrescarse pese a que está prohibido. La escena coincidió con los juegos de agua oficiales todavía fuera de servicio, de modo que el punto no habilitado acabó absorbiendo una demanda que el recinto previsto para ello aún no cubre.

Las guinguetes del Bogatell colgaron el lleno este domingo

En la platja del Bogatell, las guinguetes alcanzaron la ocupación completa durante la jornada dominical. El aumento de temperatura y el festivo largo llevaron a residentes y turistas a adelantar una estampa más propia del verano en uno de los tramos más concurridos del litoral barcelonés.

La presión de público no se limitó a la arena. También se trasladó a los servicios de restauración y descanso junto al mar, en una jornada marcada por la búsqueda de sombra y bebida fría durante las horas centrales del día.

La Clariana de Glòries concentró a las familias junto a la lámina de agua

En el parque de Glòries, la ocupación fue desigual según el tipo de espacio. Las zonas de sombra y el área de tumbonas registraron una demanda alta, mientras buena parte de las superficies al sol quedaron mucho menos utilizadas.

Al mismo tiempo, los juegos de agua oficiales seguían sin entrar en funcionamiento, y eso dejó casi vacío el espacio pensado para ese uso. Parte de los visitantes optó por la lámina de agua de la Clariana aun sabiendo que no está permitido.

El contraste también se notó en el parque infantil, que permaneció prácticamente vacío durante buena parte del día. La combinación de calor, falta de sombra en algunas áreas y ausencia de los juegos de agua en servicio desplazó la actividad hacia los puntos más frescos del recinto.

Las guinguetes de la platja del Bogatell registraron ocupación completa este domingo, mientras en la Clariana de Glòries la mayor demanda se concentró en la sombra, las tumbonas y la lámina de agua usada de forma improvisada.

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