Barcelona obligará a instalar detectores de humo en las viviendas de nueva construcción a partir de 2027 si se cumple el calendario previsto por el Ayuntamiento. La medida se incorporará al Plan estratégico 2026 2035 de Bombers de Barcelona y requerirá la modificación de la ordenanza municipal de prevención de incendios.
El anuncio se ha hecho este miércoles durante la presentación del nuevo plan, que también contempla cambios en medios, plantilla e infraestructuras del cuerpo municipal. La previsión del consistorio es que la nueva obligación entre en vigor a principios de 2027, una vez quede aprobada la ordenanza.
Detectores en vivienda nueva y en 12.000 pisos protegidos
Además de exigir estos dispositivos en las promociones de nueva construcción, el Ayuntamiento prevé instalar detectores de humo en los 12.000 pisos de protección oficial de la ciudad. Para el resto de la población no habrá, por ahora, una imposición normativa, sino una recomendación municipal para favorecer su colocación en las viviendas.
"Es un dispositivo económico, de unos 15 o 20 euros, y muy fácil de poner" - Jaume Collboni, alcalde de Barcelona
La medida se plantea como una herramienta de prevención básica ante incendios en el interior de las casas. El jefe del Servicio de Protección Civil, Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento, Sebastià Massagué, defendió su utilidad para reducir riesgos y ganar tiempo de reacción en situaciones críticas.
"Muchas personas habrían podido salvar la vida si se hubieran enterado antes de un fuego en su vivienda" - Sebastià Massagué, jefe del Servicio de Protección Civil, Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento
Nuevo centro de emergencias en el Poble sec
El plan también prevé la puesta en marcha del nuevo Centro de Coordinación Operativa de Emergencias de Barcelona, el CCOEB. La construcción empezará en enero de 2027 en el Parc de les Tres Xemeneies, en el Poble sec, y sustituirá al actual CECOR, situado en la calle de Lleida.
El Ayuntamiento sostiene que este nuevo equipamiento permitirá reforzar la integración operativa entre la Guàrdia Urbana, los Mossos d'Esquadra, Bombers y el SEM, con una coordinación más directa en la gestión de incidentes y grandes emergencias dentro de la ciudad.
Más plantilla y nuevos vehículos
Otro de los ejes del documento es el aumento de efectivos. La plantilla operativa de Bombers de Barcelona pasará de los 703 actuales a 800 en 2027. El refuerzo llega en un contexto de aumento de la carga de trabajo. Massagué advirtió de que cada vez son más habituales las jornadas en las que se superan los 100 servicios.
Ese incremento, según se expuso durante la presentación, se relaciona en parte con los efectos del cambio climático, que elevan la demanda estacional y multiplican las intervenciones complejas y de tipología diversa.
El plan incorpora también la renovación y ampliación del parque móvil, con la llegada de vehículos especializados de mando, transporte de recursos, trabajo en altura e intervención en entornos específicos. El objetivo es adaptar la respuesta del cuerpo a escenarios cada vez más técnicos.
"Quién nos iba a decir hace unos años que nos encontraríamos a menudo actuando en cubiertas llenas de placas solares" - Sebastià Massagué, jefe del Servicio de Protección Civil, Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento
Massagué puso como ejemplo reciente el robot utilizado en un incendio en el puerto de Barcelona, una muestra de la incorporación progresiva de nuevas herramientas en las intervenciones con mayor dificultad.
Refuerzo de la unidad de drones
El documento estratégico contempla además reforzar la unidad de drones de Bombers de Barcelona con más aparatos y nuevas capacidades operativas. Estos equipos servirán para mejorar la evaluación inicial de la estrategia, seguir en tiempo real la evolución del fuego y dar apoyo en entornos forestales, litoral marítimo, grandes estructuras o espacios de difícil acceso.
Con este paquete de medidas, el Ayuntamiento dibuja una hoja de ruta para la próxima década centrada en la prevención en viviendas, el crecimiento del cuerpo y la modernización de la respuesta ante emergencias en una ciudad donde los servicios son cada vez más numerosos y complejos.