Un rebaño de unas 240 ovejas y cabras ha empezado a limpiar 47 hectáreas de bosque en terrenos municipales de Salou dentro de una prueba piloto de silvopastura que se desarrollará durante el próximo mes. El Ayuntamiento busca rebajar la carga de vegetación del sotobosque antes del verano para reducir el riesgo de incendio forestal.
La iniciativa introduce un método ganadero en un municipio turístico donde lo habitual sería recurrir a una empresa especializada o a la brigada municipal. El consistorio sostiene que el operativo costará unos 14.000 euros, por debajo de lo que supondrían esas otras opciones.
El rebaño limpiará 47 hectáreas con unos 720 kilos diarios de vegetación
Los animales han llegado en camión desde Alcover de la mano del pastor David Arenas, propietario del rebaño. Habitualmente pastan por las montañas de Prades, en puntos como Mont-ral, Farena y Rojals, y en invierno bajan a Alcover.
En Salou, Arenas moverá al rebaño por distintas fincas municipales entre las siete de la mañana y las nueve de la tarde. Por la noche, las ovejas y cabras dormirán en recintos que irán cambiando de ubicación según las necesidades del trabajo.
Cada ejemplar consume unos tres kilogramos diarios de vegetación, de modo que el conjunto puede retirar alrededor de 720 kilos de sotobosque cada día. Las especies de las que se alimentan con más frecuencia son lentisco, zarza, algarrobo y olivo.
Pere Granados defiende que la prueba cuesta menos que contratar una empresa
El alcalde de Salou, Pere Granados, enmarca el proyecto como una fórmula de mantenimiento forestal con menor coste para el ayuntamiento. También ha expresado su intención de mantener la experiencia en los próximos años, aunque por ahora se plantea como una prueba piloto.
"Es una manera sostenible y ecológica de mantener los bosques en buenas condiciones" - Pere Granados, alcalde de Salou
Granados añade que el municipio busca adelantarse al periodo de más riesgo de incendios durante el verano. En ese trabajo, las cabras de raza Rasquera actúan sobre el matorral y los arbustos, mientras las ovejas aranesas comen más a ras de suelo.
El operativo reúne unas 200 ovejas y 40 cabras, y el ayuntamiento ha fijado para esta prueba una partida de unos 14.000 euros.