La Guàrdia Urbana de Tarragona y los Mossos d'Esquadra han recuperado unas 300 piezas con valor patrimonial en el domicilio de un arqueólogo de Torredembarra y en otra vivienda en Tarragona. El hombre está investigado por presuntos delitos de apropiación indebida y daños al patrimonio histórico.
La intervención ha aflorado una contradicción poco habitual en Tarragona. El arqueólogo dirigió más de 460 intervenciones, pero en 260 de esos trabajos no presentó la memoria preceptiva de los hallazgos al Departament de Cultura de la Generalitat, mientras parte del material acabó almacenado durante 30 años en propiedades particulares.
La investigación arrancó por una pieza del siglo XVII expuesta en un bar de Torredembarra
El caso comenzó con un correo electrónico que alertaba de la exposición de una inscripción cerámica del siglo XVII del antiguo beaterio de Sant Domènech, conocido como Ca l'Agapito, en el bar Els quatre panxos de Torredembarra.
En noviembre del año pasado, agentes de la Guàrdia Urbana de Tarragona y de los Mossos d'Esquadra inspeccionaron el establecimiento. Allí localizaron un cuello de ánfora y fragmentos de una inscripción funeraria.
La pieza de Ca l'Agapito tiene un alto valor patrimonial porque identifica el edificio como un convento de monjas dominicas. Aun así, falta una parte del conjunto y esa localización sigue bajo investigación.
El investigado guardaba 300 cajas y entregó 1.000 monedas tras el aviso penal
Durante las actuaciones policiales, el investigado enseñó a los agentes 260 cajas apiladas en el jardín y otras 40 en una vivienda de Tarragona. En ese material había restos de la época romana de Tarraco y objetos acumulados a lo largo de tres décadas de trabajo.
Entre las piezas intervenidas figuran una placa cerámica de Ca l'Agapito, un capitel atribuido al Fòrum Provincial de Tarraco, un fragmento de inscripción epigráfica de mármol de Carrara de la muralla romana y una ánfora procedente de una excavación en Riudoms.
Además, el hombre entregó 1.000 monedas de bronce del siglo XIX acuñadas en Tarragona durante la Guerra del Francès después de que los agentes le informaran de las posibles consecuencias penales. Las monedas presentan relieves del rey Ferran VII o un escudo de Catalunya y requieren restauración.
La policía no ha hallado indicios de venta en el mercado negro. La investigación vincula los hechos a la voluntad de formar una colección propia y a una mala praxis laboral.
David Font sitúa ahora el foco en las memorias que faltan de 260 excavaciones
El volumen de material recuperado obliga ahora a revisar el origen de cada lote y su relación con excavaciones sin documentar. David Font, cabo de la Guàrdia Urbana de Tarragona, se refirió a ese siguiente paso.
"Ahora será trabajo del Departament de Cultura intentar atribuir todas las cajas a las excavaciones de las que faltan presentar las memorias" - David Font, cabo de la Guàrdia Urbana de Tarragona
El investigado había dirigido más de 460 intervenciones arqueológicas en Tarragona. En 260 de ellas no presentó la memoria obligatoria de los hallazgos ante el Departament de Cultura.
Cuando termine ese trabajo técnico, el Departament de Cultura estudiará y catalogará el material recuperado para devolverlo posteriormente al Museu d'Història de Tarragona.