Ecologistes en Acció y Greenpeace han calificado de positivos pero insuficientes los simulacros de activación del sistema ES Alert en los municipios situados alrededor de las centrales nucleares catalanas. Las entidades sostienen que se trata de ensayos parciales y limitados al envío de mensajes al móvil y denuncian incumplimientos sostenidos en materia de seguridad nuclear en el entorno de Ascó y Vandellòs.
El primer simulacro con ES Alert se llevó a cabo en la zona I de Vandellòs II y este miércoles por la mañana está previsto otro en los municipios más próximos a Ascó I y II. Las organizaciones consideran, sin embargo, que estas pruebas no cubren las obligaciones que marca la normativa europea y española.
Críticas al estado del plan de emergencia exterior
Las dos entidades aseguran que la normativa exige simulacros generales cada tres años y parciales con carácter anual. También recuerdan que el Plan d Emergència Nuclear Exterior de les Centrals d Ascó i Vandellòs, el PENTA, no se renueva desde 2009 y afirman que no consta ningún simulacro de alcance general en los últimos años.
Entre las obligaciones que citan figuran la formación teórica y práctica, la provisión y mantenimiento de medios humanos y materiales necesarios y la información previa a la ciudadanía, que debe actualizarse cada cuatro años.
"Se actúa de manera reactiva y cosmética, sin abordar los déficits estructurales acumulados durante años" - Ecologistes en Acció y Greenpeace
Las organizaciones consideran especialmente significativo que, tras un informe de la Síndica de Greuges que advertía de estos incumplimientos, la subdelegada del Gobierno en Tarragona reconociera públicamente que no se había realizado ningún simulacro anterior.
Municipios sin planes actualizados
Un informe reciente de la Síndica fija que el 58% de los municipios situados en zona de emergencia nuclear no tienen actualizado su plan de emergencia. En la zona I, dentro de un radio de hasta 10 kilómetros, sí disponen de ese instrumento. La situación cambia en la zona II, que las entidades califican de alarmante, hasta el punto de citar alcaldes que admiten no saber siquiera que están obligados a tenerlo.
Las críticas no se limitan a la planificación documental. También apuntan a las dificultades de movilidad y respuesta en caso de emergencia. En este sentido recuerdan que la R 15 sigue cortada por obras entre Riba roja d Ebre y Reus y que el desdoblamiento de tramos de la C 12 continúa pendiente.
Requerimientos formales a administraciones
Ecologistes en Acció y Greenpeace han presentado requerimientos formales a los ayuntamientos del área de influencia de Ascó y Vandellòs, al delegado del Gobierno en Cataluña, al subdelegado del Gobierno en Tarragona y a la Dirección General de Protección Civil y Emergencias. En esos escritos exigen el cumplimiento inmediato del marco legal vigente y advierten de posibles responsabilidades civiles y penales derivadas de una inacción continuada.
Posición sobre el futuro de las centrales
Las entidades sostienen además que no existen motivos técnicos ni económicos que justifiquen alargar la vida de las nucleares catalanas. Mantienen que las instalaciones se acercan al final de su vida útil y que su coste energético es cada vez más elevado. A su juicio, tampoco hay argumentos de estabilidad del sistema eléctrico ni de garantía de suministro que avalen una prórroga.
Con este escenario, las organizaciones reclaman que las administraciones pasen de las pruebas parciales a una revisión completa de la preparación ante una eventual emergencia nuclear en el entorno de Ascó y Vandellòs, con planes actualizados, simulacros integrales y una información clara a la población afectada.