El litoral catalán contará este verano con 50 espacios habilitados para el baño con perros repartidos en 43 municipios, una cifra que alcanza al 62% de las poblaciones costeras. El mapa incorpora novedades en el Tarragonès, donde Vila-seca estrena su primera zona delimitada en La Pineda y Tarragona amplía la oferta a dos playas, la del Miracle y la Llarga.
El reparto, sin embargo, sigue siendo muy desigual. Mientras comarcas como el Maresme concentran 13 playas habilitadas en 13 de sus 16 municipios costeros, la Selva continúa como la única comarca litoral sin ninguna playa urbana abierta a animales en verano y sin previsión de activarlas en Blanes, Lloret de Mar ni Tossa de Mar.
El Maresme suma 13 playas y la Selva sigue sin ninguna zona urbana
La mayor concentración de espacios se da en el Maresme, con una playa habilitada en 13 municipios, entre ellos Mataró, Pineda de Mar, Malgrat de Mar, Vilassar de Mar, Arenys de Mar y el Masnou. En l'Alt Empordà hay 11 espacios en siete municipios, con cuatro en Cadaqués y dos en el Port de la Selva, mientras Roses y l'Escala quedan fuera de la lista.
También destaca el reparto desigual en la Costa Brava sur. El Baix Empordà dispone de tres espacios en Sant Feliu de Guíxols, Palamós y Torroella de Montgrí, pero no habrá zonas habilitadas en Platja d'Aro, Calonge ni Palafrugell.
En la Selva, Blanes hizo una prueba piloto en invierno en la playa del centro con un espacio de 5.500 metros cuadrados. El ayuntamiento ha descartado mantenerlo en verano y prevé recuperarlo en otoño, de modo que la comarca seguirá sin playas urbanas para perros durante la temporada alta.
El Tarragonès añade La Pineda y Tarragona abre dos playas
El Tarragonès ofrecerá este verano seis playas para perros en Tarragona, Salou, Altafulla, Torredembarra, Roda de Berà y Vila-seca. La principal novedad está en La Pineda, donde Vila-seca estrena su primera zona delimitada con boyas para marcar también el área de baño en el agua.
Tarragona, por su parte, pasará a tener dos espacios habilitados, en el Miracle y la Llarga. En la misma comarca, Creixell no dispondrá de zona para perros este verano.
Más al sur, el Montsià contará con cuatro playas, una en cada municipio de Alcanar, la Ràpita, Amposta y Sant Jaume d'Enveja. El Baix Llobregat, el Barcelonès, el Baix Camp y el Baix Ebre tendrán dos playas habilitadas cada uno, mientras el Baix Penedès mantendrá una en el Vendrell.
Cubelles pierde su espacio y algunos municipios limitan los horarios
El Garraf tendrá tres espacios, uno menos que el año pasado, porque Cubelles no habilitará su zona habitual por unas obras que se alargarán al menos hasta el verano de 2027. La reducción afecta a una comarca donde también se permite el acceso en la playa de Belis, en Sant Pere de Ribes, aunque sin regulación específica, sin servicios y sin indicaciones.
La mayoría de playas autorizan la presencia de animales durante todo el horario diurno de la temporada alta, desde principios de junio hasta finales de septiembre. Aun así, varios municipios mantienen franjas limitadas.
Sant Pol de Mar y el Prat de Llobregat permiten el acceso de 20 h a 8 h. Altafulla lo restringe de siete a 8.30 h y de 22 h a 23.30 h, mientras Alcanar lo fija de 11 h a 18 h durante Semana Santa y del 15 de junio al 15 de septiembre.
Las condiciones de uso también cambian según el municipio. En Torroella de Montgrí obligan a llevar a los animales atados y controlados, la mayoría de espacios están perimetrados con vallas y carteles, y Pineda de Mar figura entre los ayuntamientos que instalan duchas para mascotas.
En Blanes, la prueba piloto de invierno ocupó una superficie de 5.500 metros cuadrados en la playa del centro y el consistorio prevé recuperarla en otoño.