Los residentes del carrer de Raseta de Sales, en Reus, denuncian un aumento de la inseguridad y de la insalubridad por la ocupación de un solar privado de la misma calle. El malestar se arrastra desde principios de año, cuando varias personas se trasladaron a ese espacio abandonado después de haber ocupado viviendas del núcleo antiguo.
La tensión en la calle no se concentra solo en la ocupación del recinto, sino en que las quejas vecinales y las intervenciones policiales no han frenado los incidentes. Los afectados sostienen que al principio dormían allí algunas personas sin hogar sin generar conflictos, pero que semanas después llegó otro grupo al que atribuyen los ruidos, las peleas, los daños y el deterioro del entorno.
Los vecinos vinculan los incidentes a un segundo grupo llegado semanas después
Según el relato vecinal, los ocupantes entraron primero saltando el muro perimetral y después forzaron una persiana a pie de calle para acceder al interior del solar. Desde entonces, denuncian episodios constantes de ruidos, discusiones y peleas, además de actos vandálicos y desperfectos en establecimientos de la zona.
Algunos residentes afirman que evitan salir de casa a determinadas horas por miedo a coincidir con situaciones de conflicto. A esa percepción añaden un problema higiénico por la acumulación de residuos y alertan de la proliferación de ratas en la zona.
En el recinto residen de forma habitual tres o cuatro personas, aunque los vecinos describen un trasiego diario continuo de entradas y salidas. Esa movilidad ha alimentado entre los afectados la sospecha de que en el solar podrían desarrollarse actividades ilegales, entre ellas un posible tráfico de drogas.
La protesta vecinal ya ha empezado a organizarse en la calle. Una veintena de personas se reunió para estudiar posibles acciones y trasladar sus demandas tanto a los grupos municipales como a los cuerpos policiales.
El ayuntamiento cifra en una quincena las actuaciones de la Guàrdia Urbana
Los afectados aseguran que han contactado de forma reiterada con el Ajuntament de Reus y que también presentaron una queja formal conjunta a través de la web municipal, sin la respuesta que esperaban. Patrullas de la Guàrdia Urbana y de los Mossos d'Esquadra se han desplazado al lugar en distintas ocasiones, aunque el vecindario mantiene que la situación no ha hecho más que agravarse.
Fuentes municipales señalan que el consistorio está al lado de los vecinos y que ya ha actuado a través de la Guàrdia Urbana y de los servicios de Medio Ambiente. El ayuntamiento cifra en una quincena las actuaciones policiales realizadas hasta ahora en este punto de Reus.
El consistorio añade que el propietario del terreno es un fondo de inversión al que atribuye la obligación de intervenir y hacerse cargo del solar. También sostiene que ese titular no responde a los requerimientos municipales.
Mientras tanto, el vecindario prepara la vía judicial para identificar formalmente a la propiedad, presentar una denuncia con la que pedir el desalojo e impulsar un expediente por insalubridad y por posible estado ruinoso de la finca. Los vecinos argumentan que la situación representa un riesgo para la salud pública.
Además de esas gestiones, el jueves pasado entró en funcionamiento la cuenta de Instagram @sosrasetadesales para difundir vídeos y testimonios sobre los incidentes habituales en el carrer de Raseta de Sales.