Los 37,5 grados de mayo obligan a anticipar la vigilancia de incendios en la Terra Alta

El calor récord y la rápida sequía de la vegetación invernal adelantan la vigilancia de incendios en la Terra Alta y la Ribera d’Ebre, mientras Catalunya despliega 95 agentes y dos nuevas bases este verano.

31 de mayo de 2026 a las 15:40h
Los 37,5 grados de mayo obligan a anticipar la vigilancia de incendios en la Terra Alta
Los 37,5 grados de mayo obligan a anticipar la vigilancia de incendios en la Terra Alta

Las altas temperaturas de mayo han adelantado un mes la campaña de vigilancia activa de los Grupos Especiales de Prevención de Incendios Forestales en la Terra Alta y la Ribera d’Ebre. Los equipos ya patrullan ambas comarcas con rutas móviles y puntos fijos de observación para detectar fuegos de forma temprana y activar con rapidez los dispositivos de extinción.

El adelanto llega después de un invierno lluvioso y en un momento de riesgo alto. La vegetación fina que creció con esas precipitaciones se ha secado con rapidez por el aumento de temperaturas, de modo que ahora hay más material combustible justo cuando el Observatori de l’Ebre ha registrado un récord de 37,5 grados para un mes de mayo.

El récord de 37,5 grados disparó la vigilancia en la Terra Alta y la Ribera d’Ebre

La decisión de activar antes el dispositivo coincide con un mapa de riesgo de incendios que sitúa toda la zona en nivel alto y el norte de las dos comarcas en riesgo muy alto. Los GEPIF han reforzado por eso la observación desde puntos estratégicos y zonas elevadas.

Uno de esos enclaves es el Coll del Moro, en Gandesa, desde donde los agentes controlan una superficie amplia del territorio. Durante las horas centrales del día, cuando sube más la temperatura, la vigilancia gana intensidad.

Joaquim Miralles, jefe del equipo GEPIF de la Terra Alta, resumió la principal preocupación por el estado del monte.

"Lo que más nos preocupa es que el combustible fino se ha secado y hay mucho debido a las lluvias de los últimos meses, lo que puede hacer que los incendios avancen muy rápidamente" - Joaquim Miralles, jefe del equipo GEPIF de la Terra Alta

El jueves, además, los equipos alertaron de un incendio en Bot. A esa tarea de detección suman la supervisión del cumplimiento de las restricciones del nivel tres del Pla Alfa, activado por el elevado peligro de incendio forestal.

Arnes y Benifallet sumarán cinco efectivos más en la campaña de verano

La vigilancia no se limita a localizar columnas de humo. Los agentes también controlan quemas agrícolas autorizadas y otras actividades de riesgo en el medio natural, además de informar a la ciudadanía sobre qué prácticas están permitidas y cuáles quedan restringidas para evitar negligencias.

En las Terres de l’Ebre, el refuerzo de verano se apoyará en las bases de Arnes y Benifallet. Cada una recibirá cinco efectivos adicionales dentro del dispositivo que prepara el Departament d'Agricultura.

En el conjunto de Catalunya, el departamento prevé diez bases operativas y 95 efectivos este verano, frente a los 60 de la campaña del año pasado. Al dispositivo se incorporarán también dos nuevas bases, situadas en Ponts y Sant Feliu de Buixalleu.

La próxima semana entrarán más unidades de vigilancia coincidiendo con el inicio de la campaña de siega, mientras la Generalitat de Catalunya mantiene el llamamiento a extremar la prudencia en un escenario de riesgo elevado de incendios forestales.

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