Ca l'Ardiaca, en Tarragona, volverá a quedar cerrado tras la salida de los ocupantes ilegales. Los propietarios del palacete medieval, Desarrollos Arbe, tapiarán de forma urgente todos los accesos después de una inspección interna.
El inmueble suma más de 25 años de proyecto hotelero bloqueado y una estructura de apoyo sigue en la fachada principal desde 2013.
La propiedad tapiará el edificio tras comprobar que los intrusos ya han salido
Los accesos se cerrarán de urgencia después de que la inspección confirmara que ya no quedaba nadie dentro del palacete.
Los intrusos entraron por un butrón abierto en la fachada de la plaça dels Cabrits, donde la Guàrdia Urbana había localizado antes una puerta forzada, restos de hogueras y espacios habilitados para dormir.
El Ayuntamiento de Tarragona ha recordado que el edificio es de titularidad privada y que corresponde a la propiedad garantizar su conservación y seguridad.
Un hotel de lujo lleva más de 25 años atascado entre obras y litigios
El plan para convertir Ca l'Ardiaca en un hotel de lujo quedó paralizado tras la venta de la antigua rectoría por el Arquebisbat de Tarragona en el año 2000.
Desde entonces, las obras han chocado con hallazgos arqueológicos, pinturas góticas, problemas urbanísticos y una sentencia judicial que anuló la agrupación de fincas al concluir que parte del conjunto no pertenecía a la promotora.
La estructura metálica con pies de hormigón instalada en la fachada principal del Pla de la Seu en 2013 para apuntalar el edificio sigue allí trece años después.
La intervención de 2024 costó más de 600.000 euros
En 2024, el Ayuntamiento ejecutó una intervención de emergencia por filtraciones y daños estructurales con un coste superior a 600.000 euros.
La propiedad también ha acumulado sanciones por incumplimientos de mantenimiento que han alcanzado los 2.000 euros.
El Govern ha descartado ejercer el derecho de tanteo y retracto para adquirir el inmueble porque no consta que se haya puesto a la venta.