El Departament de Drets Socials i Inclusión ha empezado esta semana a pagar la prestación para personas con ELA en Cataluña, con dos primeros beneficiarios que ya han recibido el abono y 105 personas reconocidas con el grado III+. La ayuda puede llegar a 15.000 euros mensuales y forma parte del refuerzo de las políticas de dependencia y del despliegue del nuevo modelo de cuidados.
El inicio de los pagos ha coincidido con el debate presupuestario en el Parlament, donde la oposición ha cuestionado el alcance real de las cuentas pese a la puesta en marcha de la ayuda. Mientras el departamento defiende que el presupuesto de 2026 crece hasta 4.248 millones de euros, un 28% más que en 2023, Junts ha advertido de que solo reserva un 1% para cumplir el compromiso de la ley vinculada a las ayudas de gran dependencia.
Mònica Martínez Bravo situó la ayuda de ELA dentro del nuevo modelo de cuidados
La consellera Mònica Martínez Bravo presentó las cuentas de 2026 de su departamento en la Cámara catalana y enmarcó esta prestación en el despliegue de medidas sobre dependencia, infancia y autonomía personal. También sostuvo que el presupuesto de Drets Socials crece más que el de Salut y Educació en términos porcentuales.
Martínez Bravo defendió que la finalidad de la ayuda es evitar que el acceso a este tipo de prestaciones dependa de la capacidad económica de cada familia. En esa línea, contrapuso el modelo catalán al de la Comunidad de Madrid, donde situó el copago en el 40%, y afirmó que el objetivo del Govern pasa por garantizar el acceso a los servicios públicos.
El departamento prevé destinar el 96,5% del presupuesto directamente a las personas, de acuerdo con los datos expuestos durante la comparecencia. La medida sobre la ELA también se conecta con el marco de la ley de dependencia y con el Plan Cura, orientado a agilizar las valoraciones de dependencia y discapacidad.
Junts, PP, Vox y la CUP cuestionaron el alcance real de las cuentas
Durante el debate parlamentario, Ennatu Domingo, diputada de Junts, alertó de que las cuentas solo asignan un 1% para cumplir el compromiso de la ley vinculada a las ayudas de gran dependencia. Desde ERC, Najat Driouech defendió el acuerdo presupuestario por responsabilidad y sentido de país.
Andrés García Berrio, diputado de los Comuns, avisó de que su grupo será exigente con la aplicación de las partidas. Montserrat Berenguer, diputada del PP, sostuvo que Drets Socials sigue siendo la Cenicienta frente a Salut y Educació.
Vox centró parte de su crítica en la ejecución inmediata de la prestación. María Elisa García afirmó en el Parlament que a los enfermos de ELA no les había llegado ni un euro, pese a que el departamento había comunicado el arranque de los pagos esta misma semana.
También la CUP expresó reparos sobre el enfoque general de las cuentas. Pilar Castillejo dijo que no aprecia un cambio de fondo y reclamó desmercantilizar este ámbito.
Los presupuestos de 2026 del Departament de Drets Socials e Inclusión ascienden a 4.248 millones de euros y sitúan en 105 las personas que ya tienen reconocido el grado III+ para acceder a la prestación por ELA.