Nueve personas han muerto en accidentes de tractor en las comarcas de Lleida durante el último lustro, después de los dos últimos fallecimientos registrados el viernes en Albesa y el domingo en Els Omellons. Los siniestros reactivan una estadística que en 2024 se había quedado en cero casos, pero que volvió a repuntar con dos muertes en 2025 en Miralcamp y Alpicat.
La principal paradoja es que buena parte de estos accidentes afectan a conductores de edad avanzada y, en muchos casos, con vehículos que circulan sin cabina ni barras antivuelco, unos elementos obligatorios desde 1993. Cuando el tractor vuelca, la víctima suele quedar atrapada bajo el vehículo.
Los dos últimos accidentes elevaron a nueve las muertes en cinco años
El balance de los últimos años dibuja una evolución irregular en la demarcación de Lleida. En 2022 murieron dos tractoristas, en 2023 fueron tres, en 2024 no se registró ningún caso y en 2025 ya constaban dos siniestros mortales en Miralcamp y Alpicat antes de los fallecimientos de este fin de semana en Albesa y Els Omellons.
Uno de esos últimos casos fue una salida de vía en un camino en Els Omellons. Los accidentes de tractor se reparten entre los siniestros de tráfico y los sucesos que ocurren dentro de fincas agrícolas.
En las últimas dos décadas han fallecido aproximadamente 50 tractoristas en las comarcas leridanas. El peor año de la serie fue 2009, cuando murieron nueve personas en un solo año en este tipo de accidentes.
Los Mossos distinguen entre accidente laboral y muerte accidental dentro de una finca
La tipificación cambia en función de dónde ocurre el hecho y de la situación de la víctima. Los Mossos d'Esquadra consideran accidente laboral los sucesos registrados en fincas durante una actividad profesional, mientras que los catalogan como muertes accidentales cuando afectan a jubilados o a personas que realizan labores no profesionales.
Además del lugar del accidente, los agentes sitúan el foco en el perfil de las víctimas y en el estado de los vehículos. Un porcentaje elevado de los fallecidos supera los 70 años, una circunstancia que obliga a extremar las precauciones al volante de maquinaria agrícola.
Los Mossos d'Esquadra recuerdan en sus acciones de prevención que la edad avanzada reduce capacidades físicas como la agilidad o los reflejos. También imparten charlas periódicas en cooperativas y organizaciones agrarias sobre mantenimiento técnico y seguridad de los tractores.
Muchos de los accidentes mortales registrados en Lleida implican tractores sin cabina ni barras antivuelco, dos sistemas de protección que son obligatorios desde 1993.