La Fiscalía y la acusación particular piden 24 años de cárcel para el conductor de autobús acusado de matar a Andreu Pujol, jefe de recursos humanos de Autocars Plana, en las instalaciones de la empresa del polígono Riu Clar de Tarragona. El juicio con jurado popular está previsto en la Audiencia de Tarragona por un delito de asesinato con alevosía.
El caso gira sobre una reunión disciplinaria que debía comunicar al trabajador una suspensión de empleo y sueldo de dos semanas, pero acabó con la muerte de un directivo días después de un solo puñetazo. Las acusaciones sostienen que el golpe fue deliberado, sorpresivo y ejecutado con una fuerza reforzada por movimientos corporales y por los presuntos conocimientos de artes marciales del acusado.
La empresa le citó para una sanción y el acusado abandonó antes la cochera
Los hechos ocurrieron el 4 de octubre de 2024 en la base de Autocars Plana en Tarragona. El conductor había sido expedientado por presuntas agresiones a otros trabajadores y la empresa había intentado comunicarle la sanción en varias ocasiones, incluso por burofax, sin conseguirlo.
Semanas antes ya había protagonizado otro episodio violento con un supervisor, al que presuntamente lanzó un bloc de notas a la cara y expulsó del autobús. El día de los hechos, la dirección le indicó que no iniciara la ruta y que acudiera a una reunión.
Aun así, el trabajador cogió el autobús y salió de las instalaciones. Después recibió el requerimiento para volver a la cochera del polígono Riu Clar.
Las cámaras grabaron el golpe y las forenses vinculan la muerte a la agresión
Cuando regresó, el acusado se acercó a Andreu Pujol sin mediar palabra y le propinó un puñetazo en la cabeza de forma repentina, siempre según el escrito de acusación. La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad de la empresa.
Para las acusaciones, esas imágenes tendrán un peso central en el juicio porque recogen la aproximación y el golpe. También sostienen que el acusado hizo movimientos con el cuerpo para aumentar la potencia del impacto.
Tras la agresión, no ayudó a la víctima. Volvió al autobús, recogió su patinete y abandonó el lugar mientras otros trabajadores atendían a Pujol hasta la llegada del SEM y de los Mossos d'Esquadra.
Andreu Pujol llegó consciente al hospital, pero murió días después por lesiones cerebrales graves. Los informes forenses incorporados a la causa concluyen que la muerte fue consecuencia directa del puñetazo y no de la caída posterior al suelo.
El acusado sigue en Mas d’Enric y la familia reclama más de 918.000 euros
La causa mantiene al conductor en prisión provisional desde el 7 de octubre de 2024. Está internado en el centro penitenciario de Mas d’Enric, en el término municipal de El Catllar.
Además de la petición de 24 años de prisión, la familia de la víctima reclama una indemnización para los familiares directos. En su escrito solicita más de 918.000 euros por responsabilidad civil.
La acusación particular también pide una fianza superior a 1,1 millones de euros para garantizar esas responsabilidades civiles.