El ayuntamiento de Lleida ha impuesto una multa de 4.500 euros a una conductora por prestar servicio de taxi sin la licencia obligatoria y con el agravante de reincidencia. La sanción deriva de una actuación de la Policía Local en la calle Cogul, donde el vehículo fue interceptado de madrugada con cuatro personas a bordo.
El caso aflora en un punto donde parte de la clientela asegura que le cuesta encontrar taxi legal, a la salida de la discoteca Biloba, mientras el sector denuncia que los servicios pirata son cada vez más habituales en la ciudad. La sanción municipal llega, por tanto, en un contexto de demanda nocturna y de quejas por competencia fuera de norma.
La Policía Local paró el coche a la una junto a Biloba
Los hechos ocurrieron a la 1.00 de la madrugada del 24 de abril en la calle Cogul. Allí, agentes de la Policía Local detuvieron un vehículo en el que viajaban la conductora y tres pasajeros.
Los ocupantes explicaron que habían contactado con la mujer por recomendación de un amigo. También indicaron que el precio del trayecto, entre 12 y 15 euros, quedaba pendiente de pactarse al final del servicio.
Los tres pasajeros añadieron que en muchas ocasiones resulta difícil conseguir un taxi a la salida de Biloba para volver a Lleida. Ese punto de la ciudad concentra parte de las quejas vinculadas al transporte nocturno.
La resolución municipal incorpora además la inmovilización del vehículo hasta que la conductora pague la multa. El importe puede quedar en 2.700 euros si abona la sanción de forma inmediata y renuncia a presentar recurso.
El ayuntamiento ha sancionado a ocho conductores en tres años
La multa impuesta ahora no es un caso aislado en Lleida. En los últimos tres años, el ayuntamiento ha sancionado a ocho conductores por realizar servicios de taxi sin licencia.
Las compañías de taxi de la ciudad sitúan esta actividad no autorizada no solo en el entorno de Biloba. También la detectan cerca de la estación de autobuses y en ofertas de viajes hacia otras ciudades.
El sector sostiene que estos trayectos les generan competencia desleal. Añade además que los clientes asumen un riesgo distinto porque los seguros de circulación de esos vehículos no tienen las mismas coberturas que las exigidas al servicio regulado.
La sanción notificada por el ayuntamiento fija una multa de 4.500 euros por prestar servicio de taxi sin autorización y aplica el agravante de reincidencia a la conductora expedientada.