Las organizaciones apícolas catalanas han alertado de un fuerte aumento de la población de avispa asiática de cara al próximo otoño y han pedido a la Generalitat de Catalunya una intervención inmediata para frenar su expansión. Unió de Pagesos, la Associació d’Apicultors de Barcelona, Apicultors Gironins y la Associació Catalana d’Apicultors sitúan el riesgo en las colmenas, en otros insectos polinizadores y también en zonas frecuentadas por la población.
La advertencia llega con una cifra que concentra la tensión del conflicto. Las entidades sostienen que la producción de miel podría caer hasta un 65% si el Govern no actúa con urgencia, pese a que el sector ya había reclamado medidas meses atrás y denuncia retrasos en la respuesta administrativa.
Las entidades prevén que octubre dispare la presión sobre las colmenas
Durante el mes de octubre, la actividad de la avispa asiática aumentará de forma significativa, según las organizaciones del sector. Ese repunte otoñal elevará la presión sobre las abejas melíferas y sobre otros insectos polinizadores silvestres.
El impacto no se limita a la producción de miel. La presencia de esta especie invasora afecta a la polinización de cultivos y, por tanto, a la producción agrícola vinculada a esa función de las abejas.
Además, la expansión de la avispa asiática añade un problema en espacios muy transitados. Las organizaciones avisan de que instala nidos en entornos urbanos, en polígonos industriales y en áreas próximas a ríos y cursos de agua.
Unió de Pagesos reprocha a la administración el retraso del plan de choque
Unió de Pagesos ha reclamado al Departament de Territori una actuación inmediata para reforzar la vigilancia, la detección y la eliminación de nidos antes de que llegue el pico de actividad otoñal. El sindicato centra la petición en actuar antes de que octubre multiplique la presencia de ejemplares.
La queja incluye la gestión de los residuos, ya que la abundancia de azúcares y proteínas en contenedores de basura y puntos de acumulación favorece la expansión de la especie. En ese escenario, la retirada de nidos antes del otoño y el refuerzo de la vigilancia aparecen como las dos medidas que el sector considera más urgentes.
El sindicato sostiene que la administración ha llegado tarde. Ya en noviembre pasado había exigido medidas tras una reunión con responsables de los departamentos de Territori y Agricultura.
Hace dos meses, las organizaciones apícolas denunciaron también la demora en la puesta en marcha del plan de choque que el Govern había comprometido.