La combinación de drones, fallo técnico e intrusión dispara la máxima alerta en el ensayo de Vandellòs II

Vandellòs II combinó fallo técnico, drones e intrusión en su simulacro anual. El escenario forzó declarar emergencia general, desalojar personal y activar un confinamiento preventivo en un radio de 10 kilómetros.

15 de mayo de 2026 a las 12:51h
La combinación de drones, fallo técnico e intrusión dispara la máxima alerta en el ensayo de Vandellòs II
La combinación de drones, fallo técnico e intrusión dispara la máxima alerta en el ensayo de Vandellòs II

La central nuclear de Vandellòs II activó el jueves 14 de mayo su simulacro anual de emergencia con un escenario que acabó en emergencia general, la categoría IV del Plan de Emergencia Interior. En el ejercicio participaron el Consejo de Seguridad Nuclear, Bombers de la Generalitat, la Guardia Civil y administraciones del territorio.

La maniobra partió de una combinación de incidencias poco habitual para un simulacro ordinario. A las rachas de viento de más de 110 kilómetros por hora y un fallo en el turbogrupo que provocó la parada automática del reactor se sumó un ataque hostil externo con drones y dos intentos de intrusión, uno de ellos efectivo.

El simulacro llevó a declarar la emergencia general de categoría IV

Ese encadenamiento obligó a elevar la respuesta hasta el máximo nivel previsto en el plan interior de la planta. El incidente simulado quedó clasificado en un primer momento como nivel tres en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos.

Además del fallo técnico y la intrusión, el ejercicio incorporó un incendio dentro de la instalación. Los equipos de emergencia lo extinguieron y atendieron a una persona herida, que fue descontaminada antes de su evacuación a un centro sanitario.

También salió de la planta el personal no esencial. La central ordenó su desalojo y ese grupo participó en un ejercicio de localización, concentración y evacuación.

El Consejo de Seguridad Nuclear recomendó confinar a la población en 10 kilómetros

Durante el simulacro, el Consejo de Seguridad Nuclear recomendó controlar los accesos y aplicar el confinamiento preventivo de la población en un radio de 10 kilómetros alrededor de Vandellòs II. La coordinación del organismo se desarrolló desde su Sala de Emergencias y desde el Centro de Coordinación Operativa situado en la Subdelegación del Gobierno en Tarragona.

En paralelo, el organismo reprodujo la activación del modo dos de su Organización de Respuesta ante Emergencias. La participación de servicios externos permitió comprobar la conexión entre la planta, los mandos de seguridad y las administraciones movilizadas en el territorio.

Por su parte, la Associació Nuclear Ascó-Vandellòs II explicó que el ejercicio sirvió para probar los protocolos internos de las brigadas contraincendios, la vigilancia radiológica y los procedimientos médicos y de descontaminación.

El escenario de trabajo incluyó un ataque con drones y una intrusión efectiva junto al fallo del turbogrupo, unas condiciones que llevaron a ensayar el confinamiento preventivo en el entorno de la instalación.

La coordinación exterior del simulacro se apoyó en el Centro de Coordinación Operativa de la Subdelegación del Gobierno en Tarragona, donde el Consejo de Seguridad Nuclear reprodujo la activación del modo dos de su Organización de Respuesta ante Emergencias.

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