La carrera en Vandellòs exige repetir 17 veces el mismo circuito hasta que el reloj elimine a los rivales

Joan Heredia ganó The Last Survivor tras recorrer 85 kilómetros en 17 horas. El formato de eliminación descarta a quien no completa vueltas de cinco kilómetros en menos de una hora o cruza en última posición.

02 de junio de 2026 a las 16:57h
La carrera en Vandellòs exige repetir 17 veces el mismo circuito hasta que el reloj elimine a los rivales
La carrera en Vandellòs exige repetir 17 veces el mismo circuito hasta que el reloj elimine a los rivales

Joan Heredia, vecino de L'Espluga de Francolí, ganó la tercera edición de The Last Survivor en Masia de Castelló, en Vandellòs, después de completar 85 kilómetros y 3.128 metros de desnivel en 17 horas. La prueba reunió a 38 participantes, entre ellos cinco mujeres, en un formato de eliminación que obligaba a cerrar cada vuelta dentro del tiempo fijado.

La carrera arrancó el viernes a las 21.00 horas con un circuito de cinco kilómetros y 200 metros de desnivel positivo que los corredores debían completar en menos de 60 minutos. El margen parecía estable al inicio, pero el aumento de las temperaturas al amanecer elevó la exigencia física para los atletas que seguían en competición tras pasar la noche.

La victoria se resolvió en la vuelta 17 entre Heredia y Cristóbal

El sistema de The Last Survivor iba dejando fuera a los participantes en cada giro. Quedaba descalificado quien no terminaba la vuelta en el tiempo establecido o quien cruzaba en última posición, de modo que la resistencia dependía tanto del ritmo como de la capacidad de recuperación entre salidas.

Con el paso de las horas, la prueba fue concentrando la pelea por el triunfo en la cabeza. Al final, Joan Heredia cerró 17 vueltas hasta alcanzar los 85 kilómetros y se impuso a Daniel Cristóbal, vecino de El Catllar, en el desenlace de la competición masculina.

Margarita Mateu aguantó 11 vueltas y fue la última mujer en carrera

En la participación femenina, Margarita Mateu, residente en Tarragona, fue la última corredora en abandonar. Lo hizo en la vuelta 11, después de acumular 55 kilómetros y 2.024 metros de desnivel.

La diferencia entre el arranque y el tramo final también quedó marcada por las condiciones de la madrugada y del amanecer. Tras varias horas de esfuerzo nocturno en Vandellòs, el incremento de la temperatura añadió desgaste en una prueba diseñada para eliminar a los corredores cuando el tiempo o la posición ya no daban margen.

La Associació Camins de Pedra, responsable de la organización en Masia de Castelló, hizo una valoración positiva de esta tercera edición y agradeció la implicación de voluntarios y colaboradores tras una carrera que empezó el viernes a las 21.00 horas con 38 participantes en la línea de salida.

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