Salvador Illa defendió este miércoles en el Parlament el plan piloto para incorporar agentes de los Mossos d"Esquadra de paisano en centros educativos y rechazó las críticas de la oposición, a la que interpeló con una pregunta directa sobre la iniciativa. "¿Qué miedo tienen a probarlo?", planteó durante la sesión de control.
El president sostuvo que se trata de una medida "voluntaria, limitada en el tiempo y sometida a evaluación". También remarcó que responde a peticiones de algunos centros y que únicamente se desplegará allí donde se reclame. "Solo se aplicará donde se solicite", afirmó. Y añadió que, si ningún centro quiere ponerlo en práctica, no se llevará a cabo.
Choque con la oposición por la presencia policial en escuelas
La iniciativa centró buena parte del debate político. La portavoz de Esquerra Republicana, Ester Capella, reclamó retirar el plan piloto al considerarlo estigmatizador. En su intervención, recordó experiencias similares en otros países que, a su juicio, no funcionaron.
Desde Junts, la presidenta del grupo parlamentario, Mònica Sales, enmarcó la situación educativa en una "crisis de país" y acusó a Illa de falta de liderazgo. También cargó contra el planteamiento del Govern al reprochar que ante los problemas educativos "en lugar de soluciones, pone policías".
La líder de Catalunya en Comú, Jéssica Albiach, admitió que existen conflictos en algunos centros, pero pidió al Ejecutivo catalán que rectifique y refuerce los recursos educativos. En esa línea, sostuvo que las escuelas no necesitan policías, sino psicólogos, educadores y docentes. Albiach también advirtió de que formaciones como el PP y Vox respaldan esta medida.
Pilar Castillejo, presidenta del grupo de la CUP, acusó al Govern de asumir "el marco de la extrema derecha" al abrir la puerta a presencia policial en centros educativos. Su grupo reclamó reforzar el apoyo educativo en lugar de introducir medidas de seguridad.
Educació insiste en el carácter preventivo del plan
La consellera de Educació, Esther Niubó, salió en defensa de la propuesta y subrayó su carácter preventivo. Aseguró que no habrá agentes uniformados ni armados y precisó que tampoco entrarán en las aulas.
El Govern mantuvo que el objetivo de sus medidas pasa por mejorar el sistema educativo y avanzar hacia mayores niveles de excelencia. En esa misma línea, Illa defendió que su Ejecutivo está revirtiendo la falta de inversión de etapas anteriores.
Mensaje a la comunidad educativa ante las huelgas
Durante la sesión, Illa también se refirió a las próximas huelgas docentes. Aseguró que respeta el derecho a huelga, aunque pidió compatibilizarlo con otros derechos, entre ellos la educación del alumnado y la movilidad de la ciudadanía.
El president cerró su intervención pidiendo "respeto" para los docentes y para los Mossos, en una jornada de fuerte confrontación parlamentaria sobre una prueba piloto que sigue dividiendo a los grupos y que, por ahora, el Govern mantiene sobre la mesa con la condición de que sea solicitada por los propios centros.