La empresa editora de El Tot L'Hospitalet-Baix Llobregat ha denunciado en la comisaría de los Mossos d'Esquadra de L'Hospitalet de Llobregat un ciberataque continuado que afecta a la edición del diario digital desde el 25 de marzo.
El ataque no ha comprometido datos internos ni ha impedido la lectura de las noticias, pero sí está dificultando el trabajo diario de la redacción. La paradoja es que el medio sigue publicando con normalidad de cara al lector mientras el sistema interno soporta bloqueos y ralentizaciones que elevan el tiempo y el coste de cada edición.
El ataque satura el servidor desde el 25 de marzo
La denuncia describe una denegación de servicio, conocida como DDoS, basada en el envío de tráfico artificial para saturar el servidor. Ese volumen de peticiones impide que la edición de las informaciones se haga con fluidez.
Además de El Tot L'Hospitalet-Baix Llobregat, el ataque también ha afectado a la edición de Tot Cornellà. La incidencia, por tanto, alcanza a dos cabeceras del mismo grupo en el Baix Llobregat y l'Hospitalet.
Durante este periodo, no se ha accedido al sistema ni se han comprometido datos internos de la empresa. El problema se concentra en la operativa de publicación y no en una intrusión sobre los contenidos o la información almacenada.
Los técnicos han sostenido la publicación diaria pese a los bloqueos
La lectura de las noticias y el acceso a las redes sociales se mantienen con normalidad. La afectación aparece en el circuito interno de trabajo, donde los bloqueos del servidor ralentizan la carga, revisión y edición de los textos.
Ese funcionamiento irregular obliga a dedicar más tiempo y más recursos a tareas que habitualmente se resuelven con rapidez. El efecto práctico es un encarecimiento del proceso diario de producción informativa.
Mientras duraba el ataque, la intervención de los técnicos ha permitido mantener la publicación diaria de noticias. Han trabajado en esa respuesta IndianWebs, con sede en L'Hospitalet de Llobregat, y CDMON.
La empresa presentó la denuncia después de constatar que el ataque, iniciado el 25 de marzo, seguía afectando a la edición de El Tot L'Hospitalet-Baix Llobregat y de Tot Cornellà pese a las medidas técnicas adoptadas para sostener el servicio.