Xabier Zabalo Beitia, condenado a 208 años de prisión por el atentado con coche bomba en un hotel de Salou el 18 de agosto, ha obtenido el tercer grado penitenciario concedido por el Gobierno Vasco. El Departamento de Justicia vasco ha confirmado una decisión que llega casi 25 años después del ataque, en el que una explosión dejó una veintena de heridos en la localidad tarraconense.
La resolución reabre además un recorrido que ya había sido frenado por los tribunales. Zabalo recibió una primera progresión al tercer grado en febrero de 2025, pero la Fiscalía recurrió aquella medida y un juez la revocó, de modo que ahora vuelve a situarse en un régimen de semilibertad pese a esa marcha atrás previa.
La Fiscalía ya logró revocar un tercer grado concedido en febrero de 2025
El interno cumple condena en la prisión de Martutene, en San Sebastián. El régimen de tercer grado permite salir de prisión para trabajar o estudiar y regresar solo para dormir, o bien cumplir el control mediante dispositivos telemáticos desde el domicilio.
Natural de Zumarraga, en Gipuzkoa, Zabalo fue detenido en Burdeos en mayo de 2002 por su pertenencia a comandos de ETA especializados en la colocación de coches bomba. A la condena por el atentado de Salou suma otra pena de 20 años por intentar asesinar a un concejal del PSE-EE en La Arboleda, en Bizkaia, en enero de 2001.
Desde la transferencia de las competencias penitenciarias, el Gobierno Vasco propone y concede inicialmente estas clasificaciones. Aun así, las resoluciones quedan sometidas al control judicial de la Audiencia Nacional y de los jueces de vigilancia penitenciaria.
Covite pide recurrir la decisión por falta de arrepentimiento público y verificable
Covite ha rechazado la nueva concesión del tercer grado y la ha definido como una “amnistía encubierta”. La asociación sostiene que no se ha exigido un arrepentimiento “real, público y verificable” al condenado.
Por ese motivo, ha reclamado a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que vuelva a recurrir la decisión. La concesión coincide además con el tercer grado otorgado a Juan Antonio Olarra Guridi, antiguo jefe del aparato militar de ETA.
El atentado por el que Zabalo fue condenado ocurrió en un hotel de Salou el 18 de agosto de 2001 y dejó una veintena de heridos.