El Ayuntamiento de Calafell ha iniciado los trámites para expropiar el asentamiento de Montpaó, un conjunto de origen medieval situado en el ámbito de Calafell Parc que conserva cinco masías en mal estado y que el consistorio quiere reservar para equipamientos.
La operación parte de una situación abierta desde hace décadas. Una parte del ámbito ya es municipal por cesiones ligadas a la urbanización de Calafell Parc en los años 60, pero el gobierno local sostiene que no está claro que la promotora llegara a adquirir todo el suelo que debía ceder antes de completar ese proceso.
El ayuntamiento abre la expropiación sobre tres fincas y revisa cesiones de los años 60
Montpaó aparece documentado desde el siglo XI con el nombre de Montispavonis. El conjunto estuvo habitado hasta la década de 1950 y, desde entonces, la mayor parte de las edificaciones han acabado derrumbadas.
Hoy solo quedan en pie cinco masías, todas ellas en mal estado. El Ayuntamiento de Calafell ha catalogado el conjunto como Bien Cultural de Interés Local y ha puesto en marcha el procedimiento para hacerse con la totalidad del ámbito.
Ramon Ferré, alcalde de Calafell, concreta que el complejo abarca tres fincas. Una parte ya pertenece al municipio por cesiones realizadas durante el desarrollo de Calafell Parc.
"No está claro que la promotora de la urbanización comprase todo lo que debía ceder. Iniciamos un procedimiento administrativo para determinarlo y acabar expropiando" - Ramon Ferré, alcalde de Calafell, Ayuntamiento de Calafell
El trámite obliga ahora a localizar a los antiguos propietarios o a sus herederos. Ese paso puede alargar el expediente, porque los afectados tendrían la posibilidad de recurrir la notificación y el consistorio contempla además que algunos titulares originales hayan fallecido sin descendencia.
Calafell deberá cambiar la calificación urbanística antes de reservar Montpaó a equipamientos
La expropiación no agota el proceso. El ayuntamiento necesita modificar la calificación urbanística de la zona para poder destinarla formalmente a equipamientos.
En paralelo, el consistorio impulsará un planeamiento urbanístico con planos detallados del estado de conservación de las cinco masías que aún pueden recuperarse. Ese trabajo debe servir para evaluar qué posibilidades reales tiene cada edificio.
Por ahora, el gobierno local no ha fijado un uso concreto para Montpaó. La prioridad municipal pasa por preservar el conjunto y garantizar que el ámbito quede reservado a equipamientos.
El último núcleo habitado de Montpaó se mantuvo con vecinos hasta la década de 1950, y en la actualidad el conjunto solo conserva cinco masías recuperables entre las tres fincas sobre las que actúa el Ayuntamiento de Calafell.