Constantí gana una cuidadora sin cotizar: Lina González espera la regularización por arraigo laboral y dejar “trabajar en negro”

Lina González, colombiana de 48 años, vive en Constantí y trabaja como cuidadora doméstica sin cotizar. Aguarda la regularización por arraigo laboral para acceder a empleo formal.

04 de mayo de 2026 a las 12:50h
Constantí gana una cuidadora sin cotizar: Lina González espera la regularización por arraigo laboral y dejar “trabajar en negro”
Constantí gana una cuidadora sin cotizar: Lina González espera la regularización por arraigo laboral y dejar “trabajar en negro”

Lina González llegó a Tarragona en agosto de 2024 huyendo de la inestabilidad económica y la inseguridad que asolan Colombia. La mujer de 48 años reside ahora en Constantí y forma parte del colectivo de miles de inmigrantes que aguardan la regularización administrativa por arraigo laboral.

Su situación personal refleja la realidad de muchos compatriotas que han engrosado la diáspora colombiana hacia esta provincia en los últimos años. González trabaja como cuidadora doméstica sin cotizar a la Seguridad Social, una condición laboral irregular que espera subsanar con la obtención de los permisos correspondientes.

"Vine aquí porque en mi país la situación está muy complicada en cuanto a empleo y a nivel económico, pero sobre todo me marché por la falta de seguridad" - Lina González, inmigrante colombiana

La expectativa de regularizar su estatus legal le permite proyectar un futuro estable para ella y para su hijo Emmanuel, de 17 años. Su prioridad es abandonar la economía sumergida y acceder al mercado laboral formal.

El sector hostelero reclama mano de obra

Empresarios de la hostelería en Tarragona siguen con atención el proceso de regularización para cubrir las vacantes que llevan meses sin atender. La imposibilidad de encontrar empleados ha frenado la apertura de nuevos negocios en otras ciudades, según admiten los propios dueños de establecimientos.

Sectores clave como la construcción o el transporte denuncian desde hace años la escasez de trabajadores disponibles. La fuerza laboral local muestra reticencias para acceder a estos ámbitos profesionales, lo que genera una dependencia estructural de la mano de obra extranjera.

"Ahora estoy de cuidadora doméstica pero sin cotizar. Por fin podré dejar de trabajar en negro" - Lina González, inmigrante colombiana

Muchos de estos trabajadores extranjeros se encuentran en situación administrativa irregular, lo que complica su contratación legal hasta que se resuelvan los expedientes de arraigo. Esta circunstancia mantiene una bolsa de empleo oculta que afecta a la productividad de diversas industrias locales.

González tiene claro su próximo paso profesional una vez consiga la documentación. Planea buscar un puesto en el sector de la limpieza con un contrato que le garantice derechos laborales y estabilidad económica.

"Quiero quedarme a vivir aquí, también por mi hijo, para que crezca en un mejor ambiente y pueda estudiar con más comodidades" - Lina González, inmigrante colombiana

La madre soltera reconoce que numerosos paisanos suyos trabajan actualmente en el campo o en la construcción sin papeles. Su deseo de integrar a su hijo en el sistema educativo y social catalán motiva su permanencia en Constantí.

La resolución de estos trámites no solo cambia la vida individual de familias como la de González, sino que desatasca un mercado laboral tensionado por la falta de efectivos. La regularización representa la única vía para que empresarios y trabajadores salgan de la informalidad.

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