El Ayuntamiento de El Vendrell tiene preparada la puesta en marcha de una nueva red de videovigilancia con 47 cámaras en distintos puntos del municipio, aunque el despliegue sigue pendiente de la autorización de la Generalitat. El sistema proyectado incorpora inteligencia artificial y centralizará las imágenes en dependencias de la Policía Local.
La previsión municipal pasa por extender este control más allá del núcleo histórico y cubrir accesos, barrios y zonas de aparcamiento. Entre las funciones previstas figura la identificación facial y la emisión de avisos cuando un vehículo o una persona con una requisitoria acceda a alguno de los espacios vigilados.
Control en accesos, barrios y zonas marítimas
El mapa diseñado por el consistorio reparte las cámaras en varios sectores de El Vendrell. Habrá 5 dispositivos en las rotondas de entrada al municipio, además de 6 cámaras en el Tancat y Mas d"en Gual. También se han previsto 3 en el Oasis y el Edén, 2 en el núcleo del pueblo de Sant Vicenç de Calders y otros puntos en Mas Borrás y Mas Astor.
Uno de los ámbitos con más presencia de este sistema será la franja costera. Los barrios marítimos concentrarán 13 cámaras, dentro de un despliegue que busca ampliar la cobertura en distintas áreas del término municipal.
Más peticiones en aparcamientos
El Ayuntamiento ha solicitado además autorización a la Comissió de Control dels Dispositius de Videovigilància de Catalunya para instalar dos cámaras más en los aparcamientos del Puig y de la plaza de la Sardana. A esa petición se suma otra cámara para el aparcamiento del Club d"Esports Vendrell.
Con estas nuevas solicitudes, el consistorio eleva hasta 47 los puntos de control de videovigilancia previstos en el municipio.
Seguimiento de personas y matrículas
El sistema planteado permite identificar a personas, realizar seguimientos y lanzar una alerta si detecta una matrícula denunciada por un delito. También ofrece la posibilidad de introducir la descripción de una persona para tratar de localizarla y reconstruir el recorrido que haya hecho por zonas controladas.
Todas las imágenes se enviarán a un control central de la Policía Local y podrán compartirse con los Mossos d'Esquadra, dentro de un modelo de vigilancia que queda ahora a la espera del visto bueno administrativo para entrar en funcionamiento.