ChatGPT y Gemini están mostrando números de teléfono personales reales en algunas respuestas, un fallo que ya ha derivado en llamadas y mensajes a personas ajenas a los servicios que supuestamente ofrecían. El problema apunta a la presencia de datos identificables en el material con el que se entrenaron estos modelos de lenguaje.
La paradoja es que herramientas presentadas como asistentes capaces de ordenar y resumir información están difundiendo datos privados erróneos como si fueran contactos válidos. Ese salto entre automatización y exposición personal ha multiplicado las consultas de usuarios que intentan borrar su rastro en internet.
DeleteMe registró un aumento del 400% en consultas ligadas a la IA generativa
La empresa DeleteMe ha detectado un incremento del 400% en las consultas vinculadas a asistentes de inteligencia artificial generativa. Su cofundador y director ejecutivo explicó a MIT Technology Review que muchas de esas peticiones ya mencionan de forma expresa a ChatGPT, Claude, Gemini y otras herramientas del mismo tipo.
Ese cambio no responde solo a una preocupación abstracta. Los nuevos casos describen cómo los sistemas entregan teléfonos reales al contestar preguntas de atención al cliente, servicios profesionales o identificación de personas concretas.
Usuarios ajenos acabaron recibiendo llamadas para servicios que no prestan
Un usuario de Reddit relató que empezó a recibir llamadas de personas que pedían servicios de abogado, diseñador de productos y cerrajero, aunque no trabaja en ninguna de esas profesiones. En otro caso, el número de un desarrollador de software apareció en respuestas de Gemini como supuesto contacto de atención al cliente.
A partir de ahí, su WhatsApp quedó saturado por solicitudes externas. El error no consistía solo en una respuesta imprecisa, sino en la asignación de un teléfono personal a una función comercial o de soporte que no le correspondía.
También una estudiante de posgrado de la Universidad de Washington logró que Gemini le facilitara el número de teléfono de un compañero de estudios. El episodio refuerza la preocupación sobre la facilidad con la que algunos modelos pueden devolver datos personales cuando se formulan ciertas preguntas.
Las alucinaciones de la IA convierten un dato falso en una vía de contacto real
El problema se agrava cuando los fallos propios de la inteligencia artificial validan información incorrecta. Si un modelo mezcla un nombre, una profesión o una empresa con un número real, la respuesta puede circular como si fuera fiable aunque el vínculo sea falso.
Ahí aparece una segunda derivada. El dato inventado por la máquina no deja de ser dañino porque el teléfono exista de verdad, ya que convierte a una persona concreta en destinataria de llamadas, mensajes o consultas que no le corresponden.
El director ejecutivo y cofundador de DeleteMe señaló a MIT Technology Review que las nuevas gestiones de los usuarios ya hacen referencia específica a ChatGPT, Claude, Gemini y otras herramientas de IA generativa.