Lorenzo Cotino, presidente de la Agencia Española de Protección de Datos, defendió en Madrid que la inteligencia artificial marcará la evolución laboral y jurídica de los próximos años y reclamó un marco europeo más claro para su desarrollo. Lo hizo en un encuentro organizado por la Asociación Internacional de Profesionales de la Privacidad junto a Google, Ecija y la Asociación Española de Compliance en la sede de Ecija.
El mensaje central de su intervención se apoyó en una tensión concreta. Mientras la inteligencia artificial avanza hacia decisiones y procesos cada vez más automatizados, Cotino sostuvo que el futuro inmediato exigirá más control humano y, al mismo tiempo, admitió que esa supervisión también tendrá que automatizarse en muchas tareas porque ya supera las capacidades de las personas.
Cotino situó la inteligencia artificial como un punto de inflexión jurídico y laboral
Durante su intervención, Cotino afirmó que la inteligencia artificial representa "el mayor de los grandes puntos de inflexión tecnológicos y jurídicos de nuestro tiempo". También defendió que quienes participan en su despliegue no ocupan un papel pasivo ante ese cambio.
"Somos actores y no espectadores en definir este futuro y que vaya por la senda de la seguridad y la protección de derechos" - Lorenzo Cotino, presidente de la Agencia Española de Protección de Datos
En esa misma línea, el presidente de la AEPD sostuvo que la evolución del trabajo en prácticamente todos los sectores pasará por un modelo híbrido. En ese esquema, las personas dirigirán, validarán y controlarán sistemas de inteligencia artificial integrados en la gestión y en la toma de decisiones.
A continuación, Cotino añadió que ese control no podrá descansar solo en revisión manual. Su planteamiento es que la supervisión humana de estos sistemas deberá automatizarse en muchas tareas por una razón de escala y capacidad operativa.
La AEPD ya aprobó una política interna y pide reglas europeas más definidas
Como ejemplo de ese enfoque, Cotino explicó que la Agencia Española de Protección de Datos ha sido la primera administración pública española en elaborar una política interna de uso de inteligencia artificial. El objetivo de ese documento es promover la adopción de estas herramientas con criterios de seguridad jurídica y privacidad.
Además, reclamó un marco normativo europeo que facilite el uso de datos personales para entrenar modelos de inteligencia artificial. Su petición pasa por fijar garantías reforzadas y condiciones jurídicas mejor definidas que las previstas en la reforma Ómnibus del RGPD.
El presidente de la AEPD también se refirió al tratamiento de datos biométricos. En ese punto valoró de forma positiva la propuesta de la Comisión Europea para flexibilizar las limitaciones del artículo 9 del RGPD en este tipo de tratamientos.
La intervención incluyó otro anuncio concreto. La AEPD actualizará su guía de sistemas biométricos, un documento de referencia para delimitar el uso de estas tecnologías en tratamientos de datos especialmente protegidos.