Varios policías nacionales han denunciado a título individual insultos, comentarios despectivos y la difusión de datos personales y fotografías suyas en foros y redes sociales a raíz del caso de Haitam, fallecido tras una intervención en un locutorio de Málaga. La investigación ya está en marcha para identificar a las personas que están detrás de esos perfiles.
Las denuncias recogen mensajes que podrían encajar en delitos de odio. En algunas cuentas se llega a calificar a los agentes de "asesinos", además de divulgar imágenes e información personal de varios funcionarios. El análisis de ese material ha quedado en manos del Grupo de Ciberdelincuencia, que revisará tanto los comentarios publicados como las fotografías en las que aparecen identificados los policías.
La causa sigue pendiente de los informes periciales
El caso se encuentra judicializado y las diligencias fueron archivadas de forma provisional mientras se incorporaban el informe definitivo de autopsia y los estudios complementarios practicados sobre las muestras remitidas al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Sevilla.
La autopsia elaborada por los forenses del Instituto de Medicina Legal de Málaga concluye que Haitam murió por una reacción adversa a las drogas en un cuadro de delirio agitado, agravado por un corazón deteriorado por distintas patologías. El análisis toxicológico determinó consumo reciente de cocaína, además de MDMA, ketamina y cannabis. También había ingerido alcohol, aunque no en cantidad elevada.
Ese mismo informe precisa que las cantidades de droga detectadas no eran letales por sí solas y añade que se trata de concentraciones halladas con frecuencia en autopsias de consumidores habituales de cocaína.
Frente a esa conclusión, el especialista en Medicina Legal y Forense Aitor Curiel, contratado por la familia, sostiene en su informe pericial que Haitam sufrió 86 lesiones y defiende que no habría fallecido en ese momento de no haberse producido los politraumatismos sufridos durante las maniobras de reducción y las descargas eléctricas.
Las grabaciones recogen toda la intervención
Las cámaras de seguridad del locutorio y los dispositivos de los agentes con pistolas táser grabaron la secuencia completa. Las imágenes sitúan la entrada de Haitam en el establecimiento a las 18.51. Aparece muy alterado y pidiendo un cargador. Derriba una reja de protección junto al mostrador, forcejea con el dependiente hasta tirarlo al suelo y accede a la zona situada tras el expositor.
El dueño del local salió gritando "ladrón", cerró la puerta y avisó al 112. De forma paralela, la sala del 091 recibió aviso de un supuesto robo con violencia en el establecimiento y desplazó en un primer momento a un radiopatrulla con dos agentes.
Durante 11 minutos, Haitam permaneció solo dentro del local revisando el mostrador en busca de un cargador. Llevaba dos móviles, enchufó uno de ellos a un cable de la tienda y no cogió dinero de la caja registradora, que estaba abierta. En ese intervalo también tomó unas tijeras de punta redonda, que mantuvo junto a los teléfonos.
A las 19.03 entraron los dos primeros policías. Uno de ellos le dijo "Amigo, ponte al suelo" y, en referencia a la táser, le advirtió "¿Estás viendo esto?". Los agentes insistieron para que soltara las tijeras y los móviles y para que se diera la vuelta. Haitam respondió "Voy a colaborar".
La reducción y el uso de la táser
Después de dejar las tijeras, Haitam dio la mano a uno de los agentes. En ese momento los policías le agarraron la muñeca y empezaron a engrilletarlo. Cuando comenzó a retorcerse, accedieron al locutorio hasta cuatro agentes más para reducirlo.
Las primeras descargas eléctricas las recibió por la espalda. Después recibió un puñetazo en la cara y una nueva descarga. A las 19.08 quedó engrilletado, aunque segundos después recibió otras dos descargas tras mover las piernas y a petición de uno de los agentes.
Uno de los policías le habría rociado un spray en la cara y Haitam habría respondido escupiéndole en un ojo. Ya en el suelo, esposado y con un agente sobre las piernas, recibió otra descarga eléctrica. En las grabaciones se escuchan frases como "¿Te calmas?" y "Calla ya, coño".
Haitam se quejaba y jadeaba. Minutos después dejó de oírse en las grabaciones.
Dos informes con conclusiones opuestas sobre las lesiones
El documento del Instituto de Medicina Legal describe 19 lesiones en el cuerpo. De ellas, dos habrían sido provocadas por las descargas de la pistola táser utilizada por los agentes. El resto, de acuerdo con esas conclusiones forenses, corresponderían a las maniobras de reducción practicadas por los funcionarios.
Los forenses sostienen además que esas lesiones no habrían puesto en peligro su vida. Esa valoración choca con la pericial aportada por la familia, que atribuye a los politraumatismos y a las descargas un papel determinante en el fallecimiento, una discrepancia que sigue en el centro del procedimiento judicial y también del clima de tensión trasladado ahora a las redes sociales, donde varios agentes han decidido dar el paso de denunciar los mensajes y la exposición pública de sus datos personales.