La iniciativa consolida a Penelles como un referente indiscutible en el panorama del muralismo contemporáneo. Con las obras de esta edición, el término municipal alcanzará la cifra de 163 murales. Esta densidad artística convierte al enclave leridano en un museo a cielo abierto que atrae a cientos de visitantes cada año.
Temáticas sociales y medioambientales
Las piezas expuestas abordan problemáticas urgentes como el papel de la mujer en el medio rural o la protección del medio ambiente. La portuguesa Patricia Mariano reivindica la figura femenina en el campo a través de su obra. Por su parte, Nina Valkhoff dedica un mural al rebeco con un mensaje claro vinculado a la preservación de la naturaleza.
"La confrontación entre tecnología y naturaleza es el eje central de mi trabajo"
Werens presenta una reflexión sobre esa dicotomía moderna desde Sabadell, donde reside. En Miralcamp, el artista local Didi crea una pieza inspirada en los gatos como metáfora de los habitantes invisibles de los pueblos. Su enfoque busca visibilizar lo cotidiano y lo discreto del entorno rural.
Inclusión y participación comunitaria
El festival no se limita a la exposición estática. Incluye un Espacio Talleres dirigido a pequeños y grandes para crear alrededor del concepto de paz y convivencia. El proyecto social Gargot involucra activamente a entidades de salud mental, fomentando la integración a través del arte.
Además de los artistas invitados, participan Alain Welter, Laia Sauret, Oriol Arumí, Llukutter y Yubia. También colabora el alumnado de la Escuela de Arte Ondara, sumándose a la creación colectiva. La cita cierra este domingo con la presentación final de todas las intervenciones realizadas durante estos días.