La Universitat de Lleida (UdL) integrará la formación dual en el nuevo grado de Ciencia de Datos y estudia ampliar este modelo a las titulaciones de administración de empresas y ciencias sociales aplicadas. Esta expansión consolida una metodología que el centro académico implantó como pionero en el ámbito estatal.
El proyecto busca internacionalizar la oferta académica mediante estancias del alumnado en el extranjero y alianzas con corporaciones multinacionales. La institución mantiene su apuesta por vincular el aprendizaje teórico con la experiencia práctica real desde los primeros cursos.
El contrato laboral define la relación formativa
La Fundación Bertelsmann presentó el jueves en el edificio del Rectorat su tercer informe sobre la implementación de este sistema en la universidad. El documento destaca que el contrato laboral actúa como eje central de la relación entre el estudiante y la organización colaboradora.
El análisis subraya que el alumno adquiere la condición de trabajador en formación durante todo el proceso. Las empresas participan activamente en el diseño conjunto del currículum para asegurar que las competencias adquiridas se ajusten a las necesidades reales del mercado laboral.
"No enviemos al estudiante a hacer prácticas, sino a formarse directamente en las empresas. Es decir, parte de la formación que deja de recibir en la universidad la transferimos a la empresa" - Ferran Badia, profesor de la Escuela Politécnica Superior y promotor de la formación dual en la Universitat de Lleida
Esta estructura implica un seguimiento académico estructurado que garantiza la calidad pedagógica de la experiencia profesional. Los responsables del programa insisten en la diferencia sustancial entre las prácticas tradicionales y este modelo de inserción laboral formativa.
Trescientos alumnos ya cursan estudios bajo este régimen
Durante el presente curso académico, cerca de 300 estudiantes de la UdL participan en programas de formación dual. Esta cifra refleja el crecimiento progresivo de una iniciativa que combina la enseñanza universitaria con la actividad productiva.
La extensión del modelo a nuevos grados como Ciencia de Datos responde a la demanda de perfiles técnicos altamente especializados. La universidad prevé que esta dinámica se replique en otras áreas del conocimiento social y empresarial en los próximos ciclos lectivos.