Alcaldes de 19 municipios del Segrià y Les Garrigues han pedido a la Generalitat de Catalunya que duplique de cinco a 10 millones de euros la línea del Fondo para la Transición Nuclear destinada al sector agrario. La reclamación incluye también a los dos consells comarcales y afecta a localidades situadas entre 10 y 30 kilómetros de las centrales de Ascó y Vandellós.
La petición llega después de que la conselleria de Agricultura abriera este año una convocatoria de cinco millones para explotaciones agrarias de los perímetros I y II del plan Penta. Los alcaldes sostienen que esa cuantía se queda corta para un territorio al que el mismo fondo pretende ofrecer alternativas económicas ante el futuro cierre de las nucleares.
Los alcaldes pidieron a Ramon Armengol elevar la partida hasta 10 millones
Manel Solé, alcalde de La Granja d’Escarp, explicó que los representantes municipales ya han trasladado esa demanda al director general de Desarrollo Rural, Ramon Armengol, en reuniones recientes celebradas en el Segrià.
"Ya han trasladado esta petición al director general de Desarrollo Rural, Ramon Armengol, en reuniones recientes en el Segrià" - Manel Solé, alcalde de La Granja d’Escarp
En esas conversaciones, añadió Solé, los alcaldes defendieron que hace falta duplicar la dotación actual. El objetivo es que la línea específica para explotaciones agrarias pase de cinco a 10 millones de euros.
Los municipios que impulsan la petición son 19 en total, con 10 en Les Garrigues y nueve en el Segrià. Todos están incluidos en el perímetro Penta II, la franja situada entre 10 y 30 kilómetros de las centrales nucleares de Ascó y Vandellós.
Las bases fijaron 3.000 euros mínimos y exigen que la mitad de la explotación esté en la zona
La Generalitat de Catalunya ya ha publicado la aprobación definitiva de las bases del Fondo Nuclear Agrario. La norma fija que cada proyecto deberá acreditar una inversión mínima de 3.000 euros para poder optar a las ayudas.
Además, las explotaciones beneficiarias tendrán que tener al menos el 50% de las tierras de cultivo o de las granjas dentro de los municipios afectados. Ese requisito delimita el acceso a la convocatoria en función de la implantación real de la actividad en la zona incluida en el plan.
El fondo que financia esta línea procede de un impuesto sobre actividades nucleares. Su finalidad es impulsar la economía local en áreas próximas a las centrales antes de su cierre.
Las ayudas previstas podrán destinarse a la compra de maquinaria y a inversiones en ganadería que permitan aumentar la capacidad inscrita en el registro de explotaciones. También cubrirán la compra o la construcción de inmuebles, siempre que no sean viviendas.
Manel Solé, alcalde de La Granja d’Escarp, precisó que la petición de los municipios pasa por elevar hasta 10 millones de euros una convocatoria que este año salió con una dotación inicial de cinco millones.