Los Mossos d'Esquadra han intervenido 15 armas largas y cortas neumáticas de diferente potencia y un arma de fuego corta de calibre 22 en el marco del desmantelamiento de una supuesta red de cultivo y tráfico de marihuana con epicentro en el barrio de la Mariola, en Lleida. En uno de los inmuebles registrados también apareció una granada de la Guerra Civil sin carga explosiva.
El operativo, desarrollado el martes, se cerró con 12 detenidos de entre 25 y 73 años. Cinco de ellos ingresaron en prisión el jueves. A los arrestados se les atribuyen presuntos delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico y tenencia y tráfico ilegal de armas.
Una estructura estable con base en la Mariola
La investigación sitúa a la red como una organización con una estructura estable, jerarquizada y coordinada, orientada presuntamente a la comisión reiterada de delitos. La División de Investigación Criminal de Lleida sostiene que existía una cúpula claramente diferenciada, encargada de tomar decisiones estratégicas sobre la selección de las ubicaciones donde implantar los cultivos.
Los registros se practicaron en la Mariola y en Seròs, donde se localizaron tres plantaciones. En la macrorredada se decomisaron 1.300 plantas en siete registros. También se practicaron arrestos en Cambrils, Sabadell y Vilanova i la Geltrú.
Armas, piezas y munición bajo análisis
Durante el operativo, los agentes localizaron además diversas piezas de otras armas y munición metálica y semimetálica. Todas las armas intervenidas han sido enviadas a la Unidad Central de Balística y Trazas Instrumentales de la Policía Científica para su estudio.
La policía catalana atribuye al grupo un papel de intermediación en la compraventa de armas de fuego. En el curso de la investigación también se recoge que este tipo de armamento era utilizado a menudo por grupos criminales para defenderse de narcoasaltos y también para su propio disfrute.
Prisión para cinco investigados
La causa sigue abierta mientras avanzan los análisis sobre el armamento intervenido y el material localizado en los inmuebles. Cinco de los detenidos ya han ingresado en prisión, mientras los Mossos mantienen bajo investigación el alcance de la actividad atribuida a la red y la posible conexión entre el tráfico de drogas y la circulación ilegal de armas en el entorno de Lleida.