Unos 2.725 niños y adolescentes de Lleida sufren dolor crónico grave asociado a enfermedades y lesiones, el 5% de la población menor de edad de la provincia. La cifra se conoció en una jornada organizada por Fibrolleida en el Auditori Enric Granados con motivo del Día Mundial de los Síndromes de Sensibilización Central.
El dato convivió con otra carencia que centró parte del debate. Jordi Miró, catedrático de Psicología de la Salud de la Universitat Rovira i Virgili, advirtió de que el dolor crónico infantil afecta a miles de menores y, al mismo tiempo, no existe ni un solo programa especializado en el tratamiento del dolor crónico infantil, mientras sí los hay para adultos.
Más del 45% de los menores de entre 8 y 18 años padecen dolor leve
Miró sostuvo que el problema va mucho más allá de los casos más severos. Más del 45% de los menores de entre ocho y 18 años padecen dolor crónico leve, como el asociado al crecimiento.
Durante su intervención en Lleida, el especialista definió la situación con una expresión rotunda.
"El dolor crónico en los niños es una epidemia silenciosa" - Jordi Miró, catedrático de Psicología de la Salud, Universitat Rovira i Virgili
Después vinculó esa falta de recursos específicos con el abordaje clínico. Miró indicó que el tratamiento farmacológico por sí solo no basta y añadió que acaba provocando problemas secundarios. Su conclusión fue breve: hace falta sensibilidad.
Fibrolleida cifra en 14.000 los afectados por síndromes de sensibilización central en la provincia
La jornada también puso el foco en la población adulta afectada por estas patologías. Fibrolleida calcula que unas 14.000 personas en la provincia sufren síndromes de sensibilización central como fibromialgia, fatiga crónica y sensibilidad química múltiple.
Carme Fabregat, presidenta de la entidad, reclamó atención sanitaria y pidió que termine el sufrimiento de los pacientes. El acto se celebró bajo el lema «Ningú estarà sol» y buscó más concienciación social y reconocimiento de estas enfermedades.
Por su parte, el doctor Felipe Infiesta relacionó la fibromialgia y la fatiga crónica con alteraciones metabólicas vinculadas a la alimentación. Infiesta aseguró que, cuando los pacientes recuperan un peso normal y regulan el metabolismo, la sintomatología de la fibromialgia mejora mucho o prácticamente desaparece.
El dolor crónico ya había centrado una edición específica de la Fundació de la Marató de TV3 en 2006, y ese programa se mantiene desde 2007 gracias a ayudas de fondos privados.