Una de cada tres estafas financieras detectadas en el entorno digital son ya suplantaciones de identidad. El patrón más habitual afecta a personas físicas, que concentran el 45,5% de los casos, por delante de entidades privadas como bancos, con el 27,3%, y de organismos públicos, con el 15,2%.
La paradoja que describe el nuevo estudio del Col·legi d'Economistes de Catalunya es que la desinformación económica no solo circula más, sino que influye en decisiones de ciudadanos y empresas mientras gana apariencia de legitimidad. El informe, elaborado con la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universitat de Girona, sostiene que ese contenido falso crece en sofisticación y ya condiciona la toma de decisiones financieras.
El Col·legi d'Economistes crea un observatorio con canal directo a la CNMV y a los Mossos
Para responder a ese aumento, el CEC ha puesto en marcha el Observatorio de las Fakes de Economía y Empresa. El nuevo organismo dispondrá de un canal de denuncia con interlocución con la Comisión Nacional del Mercado de Valores y abrirá también una vía directa con los Mossos d'Esquadra para trasladar los casos que reciba.
De Travy ha explicado que el observatorio activará medidas de educación económica y de verificación de contenidos. El colegio también plantea impulsar herramientas de verificación digital, incluidas soluciones basadas en inteligencia artificial, y reforzar canales ágiles de denuncia y colaboración institucional.
El informe añade que las estafas vinculadas a estos contenidos falsos pueden provocar pérdidas económicas, confusión y riesgos reputacionales. Esa afectación no queda limitada a los consumidores, sino que alcanza también a empresas que toman decisiones con información manipulada.
Los fraudes usan impuestos, herencias y falsas inversiones para captar víctimas
Entre los contenidos falsos analizados, el 23% corresponde a servicios de inversión no autorizados ni supervisados. Otro 13% está relacionado con fiscalidad engañosa, en especial sobre herencias, que concentran el 75% de ese bloque, y donaciones, con el 25%.
Además, el CEC ha detectado una presencia elevada de parasoles financieros. Entre los ejemplos figura la plataforma de compraventa de criptoactivos HTX, cuya actividad llevó a la bolsa de Austria a remitir un escrito a la CNMV.
En el ámbito tributario, los desinformadores llaman la atención con mensajes sobre que pagar impuestos es una tontería. Después, suplantan a la Agencia Tributaria y utilizan su imagen corporativa para dar credibilidad al engaño.
También se han identificado casos de phishing y de delincuencia financiera. Ante ese escenario, el colegio recomienda extremar la cautela en internet, revisar la lista de empresas no autorizadas de la CNMV y contrastar la información en webs como TrustPilot o Rankia, además de apoyarse en herramientas de inteligencia artificial y sistemas de verificación.
Víctor Bottini, presidente de la Comisión de Marketing y Comunicación del CEC, ha pedido trasladar las desinformaciones detectadas a través del formulario de reclamaciones de la CNMV, a los Mossos d'Esquadra y también en las redes sociales.