El sector frutícola de la provincia de Lleida prevé una caída de la cosecha de pera por un mal cuajado que también afecta a otras zonas de Catalunya, de España y a países como Italia, Países Bajos o Bélgica. La afectación se concentra en una fruta que, a diferencia de nectarinas, melocotones y manzanas, encara una campaña claramente peor.
La tensión en el campo leridano está en la distancia entre la inversión hecha en las fincas y el rendimiento que ahora esperan los productores. Josep Cabré, responsable de fruta de Unión de Uniones, avisó desde una finca de Térmens de que la producción puede quedar un 15% o un 20% por debajo de la de 2024, pero entre un 50% y un 60% por debajo de un año normal.
Josep Cabré avisa en Térmens de que la pera puede caer hasta un 60% frente a un año normal
Cabré resumió la previsión con una frase rotunda durante su visita a Térmens. Allí sostuvo que la reducción de la producción puede superar la mitad del potencial real de las plantaciones de pera.
"La cosecha será desastrosa" - Josep Cabré, responsable de fruta, Unión de Uniones
El problema no responde a una sola causa. Los perales presentan eclosión de fuego bacteriano, una enfermedad para la que no consta solución conocida, y además arrastran daños por pedrisco, sequía y cambios de temperatura.
A esa combinación se suma el mal cuajado, que ha llevado al sector a reclamar más investigación para determinar por qué se está produciendo y cómo puede frenarse. La petición incluye también un plan de reconversión varietal voluntario para adaptar las explotaciones.
El mal cuajado se extiende fuera de Lleida y puede reducir exportaciones y oferta en supermercados
La afectación no queda limitada a la provincia de Lleida. El mismo problema aparece en otras zonas de Catalunya y de España, y también en mercados productores como Italia, Países Bajos o Bélgica.
Esa coincidencia en varios territorios apunta a una menor disponibilidad de pera tanto para exportación como para la venta en supermercados. Mientras tanto, el resto de fruta de hueso y la manzana mantienen unas expectativas más estables para esta campaña.
En concreto, la pera será la fruta más afectada este año, mientras nectarinas, melocotones y manzanas esperan una cosecha estable. La diferencia agrava el golpe sobre unas explotaciones que no partían de un escenario homogéneo dentro del sector frutícola.
Cabré también vinculó la presión sobre las cuentas de las fincas al aumento de costes derivado de la guerra en Oriente Próximo. Por ese motivo, defendió que los precios de la pera tendrán que subir si se quiere compensar la pérdida de producción y el encarecimiento de la actividad.
"No debemos dejar que se arruinen a los payeses. No estamos hablando de plantaciones semiabandonadas. Hablamos de instalaciones con una fuerte inversión" - Josep Cabré, responsable de fruta, Unión de Uniones
El precedente más cercano está en la última campaña. En 2024, la Generalitat de Catalunya concedió ayudas específicas al sector de la pera.