La Generalitat de Catalunya asumirá la renovación del puente de Aitona sobre el río Segre, una infraestructura básica para la actividad agrícola del municipio. El consejero de Presidencia, Albert Dalmau, anunció el martes que las obras empezarán a partir de 2027 con una inversión superior a 4 millones de euros.
El calendario llega después de años de avisos sobre el estado de una estructura centenaria que sigue siendo clave para la economía local. El municipio tiene al otro lado del río el 75% de sus hectáreas de cultivo y produce cada año unos 100 millones de kilos de fruta.
El puente arrastra deficiencias desde al menos 2019
El puente fue construido en 1917 y tuvo que ser reconstruido en la década de 1940 tras la Guerra Civil. Pese a las actuaciones de mantenimiento realizadas con el paso de los años, la infraestructura mantiene deficiencias estructurales.
El deterioro ya había quedado recogido de forma oficial hace tiempo. El Síndic de Greuges emitió en 2019 un informe en el que alertaba sobre las deficiencias del puente.
La obra afectará a una infraestructura clave para 100 millones de kilos de fruta al año
Aitona depende de ese paso para buena parte de su actividad agraria. Tres de cada cuatro hectáreas de cultivo del municipio están situadas al otro lado del Segre, de modo que el puente resulta esencial para el transporte agrícola.
La relevancia económica del enlace va más allá de la movilidad cotidiana. La producción anual de fruta de Aitona alcanza los 100 millones de kilos cada año, un volumen que explica el peso de la conexión sobre el río para la salida de la cosecha.
Albert Dalmau situó el inicio de las obras a partir de 2027 y cifró la inversión prevista en más de 4 millones de euros para renovar una infraestructura levantada en 1917.