El apagón también alteró la actividad comercial en el barrio de Pardinyes, en Lleida, donde la farmacia Guillermo Peña Zaldívar se vio obligada a interrumpir su funcionamiento habitual ante la caída del sistema eléctrico.
Conxi Espín, trabajadora del establecimiento, relató que los momentos más complicados fueron los iniciales. "Lo peor fueron los primeros minutos por la incertidumbre que había, no sabías qué pasaba, cuánto iba a durar y todo lo que te llegaba eran rumores", explicó.
La caída del sistema dejó bloqueada la dispensación de medicamentos
La falta de suministro impidió a la farmacia operar con normalidad. Durante ese tiempo, solo pudieron dispensar productos de parafarmacia y cobrar en efectivo, sin posibilidad de tramitar recetas.
Espín precisó que el principal problema estaba en la imposibilidad de acceder al circuito habitual de dispensación. "Lo grave era que todo el sistema de recetas estaba inoperativo", señaló. Esa incidencia afectó directamente a la entrega de medicamentos, incluso en casos en los que los clientes acudían con su documentación.
"Aunque te vinieran con la documentación, no podías darles los medicamentos", añadió la trabajadora, al describir una situación que dejó al establecimiento sin capacidad para prestar uno de sus servicios esenciales.
El establecimiento acabó cerrando ante la falta de previsión
Ante la persistencia del corte y al comprobar que la luz no regresaba, la farmacia optó por cerrar. La maniobra tampoco fue sencilla, ya que la persiana del local funcionaba con sistema eléctrico.
"No podíamos bajar la persiana al ser eléctrica, pero finalmente pudimos hacerlo con una palanca", explicó Espín. La incidencia dejó una imagen poco habitual en este punto de Pardinyes, con la actividad suspendida hasta que pudo recuperarse el suministro.