La Unidad Tedax NRBQ de los Mossos d'Esquadra interceptó 112 artefactos explosivos en 2024 en las comarcas de Lleida, según los datos públicos de la Policía catalana. En el conjunto de Catalunya, la cifra del último año se elevó a 451.
El balance de las comarcas leridanas incluye sobre todo munición de guerra. De los 112 artefactos localizados, 64 eran proyectiles de artillería de 65 mm, 75 mm, 105 mm o 155 mm. También se encontraron 25 granadas de mano, 20 granadas de mortero y tres espoletas.
La mayor concentración se registró en la Noguera, el Segrià y Les Garrigues
Cerca del 60% de los explosivos localizados en Lleida aparecieron en la Noguera, el Segrià y Les Garrigues. Son tres de las comarcas donde la unidad especializada mantiene una actividad más constante por hallazgos vinculados, en muchos casos, a material bélico antiguo.
Desde 2012, los Tedax de los Mossos han intervenido 1.519 artefactos explosivos en las comarcas de Lleida. La mayoría de este material, según la policía catalana, procede de la Guerra Civil. El dato llega cuando el próximo mes de julio se cumplirán 90 años del inicio del conflicto.
Hallazgos en excursiones, obras y movimientos de tierra
Los artefactos suelen aflorar en situaciones muy diversas. Los Mossos apuntan que muchos son localizados por ciudadanos durante excursiones, movimientos de tierra, obras en viviendas o locales, en la vía pública o mientras buscan setas.
La policía catalana recuerda que buena parte del material bélico que se encuentra mantiene todavía carga explosiva. Por eso, la instrucción es no tocar el artefacto y avisar de inmediato al 112 para activar a los Tedax.
Un proyectil activo retirado hace unos días en L"Albagés
Uno de los casos más recientes se produjo hace unos días en L"Albagés, en Les Garrigues. Operarios que trabajaban en unas obras de tuberías de riego del canal Segarra Garrigues localizaron un proyectil de la Guerra Civil y dieron aviso al 112.
Hasta el punto se desplazaron efectivos Tedax de los Mossos, que retiraron el artefacto con seguridad. Se trataba de un proyectil de artillería de 105 mm con la carga activa. Después, los artificieros lo trasladaron a un lugar seguro para proceder a su destrucción.