El sector del ocio educativo en Cataluña alerta de que las colonias escolares atraviesan una situación crítica por el desplome de las reservas y la incertidumbre de cara al próximo curso. Las asociaciones empresariales sostienen que las inscripciones han caído más de un 50% y avisan de que muchas actividades previstas para los próximos meses están ahora en duda.
Las entidades atribuyen este frenazo a la decisión de cientos de centros educativos de no programar salidas como medida de presión en el conflicto abierto en el ámbito educativo. El sector cifra en más de 670 escuelas los centros que se han sumado a esta iniciativa, una situación que está afectando de lleno a las casas de colonias y a las empresas que organizan estancias y actividades.
Reservas en mínimos y actividades en el aire
Las asociaciones del sector advierten de que hasta el 50% de las actividades podrían no llegar a celebrarse si no se revierte la situación en las próximas semanas. Recuerdan además que este tipo de estancias requieren una planificación con meses de antelación, tanto en la organización de grupos como en la contratación de personal y la logística de los equipamientos.
Las empresas insisten en que la falta de reservas y la incertidumbre actual hacen muy difícil esa planificación. El impacto no se limita al calendario escolar. También afecta a la viabilidad económica de un entramado de casas de colonias, monitores, personal de cocina, mantenimiento y servicios vinculados a la actividad.
Riesgo para miles de empleos
El sector sitúa en cerca de 5.000 los puestos de trabajo vinculados a esta actividad que quedarían en riesgo si el bloqueo se mantiene. La preocupación crece a medida que avanza el calendario, ya que septiembre se ha fijado como fecha límite para intentar reconducir la situación antes del arranque del curso.
Las entidades reclaman diálogo entre el Departament d'Educació y el colectivo docente para desbloquear el conflicto y piden no ser utilizadas como moneda de cambio. Defienden que las colonias escolares forman parte del proyecto educativo de muchos centros y sostienen que su desaparición tendría un impacto directo en niños y jóvenes.
El sector avisa de una crisis profunda
Las asociaciones subrayan que, si no hay un acuerdo antes del inicio del curso, el ocio educativo puede entrar en una crisis profunda. A su juicio, la pérdida de colonias escolares no solo tendría efectos inmediatos sobre la actividad y el empleo, sino también consecuencias a largo plazo sobre un modelo educativo muy arraigado en Cataluña.
El aviso llega en un momento decisivo para un sector que depende de la previsión y de la estabilidad para funcionar. Sin reservas cerradas en los próximos meses, las entidades temen que buena parte de la programación del curso quede desmantelada y que el golpe sea difícil de revertir incluso aunque el conflicto se resuelva más adelante.